La Escuela Normal Bilingüe Intercultural de Oaxaca (ENBIO) no enfrenta problemas internos ni mucho menos promueve o protege el nepotismo y despotismo, precisó su director, Enrique Francisco Antonio.
Tras la publicación la semana pasada de quejas de alumnos y docentes, indicó que la ENBIO labora sin contratiempos y que no tiene conflictos que pudieran poner en riesgo al alumnado o a la planta docente.
Informó que hasta el momento, los padres de familia, originarios de comunidades indígenas del interior del estado, tampoco han efectuado reclamos a la institución, pues se ha procurado, pese a las limitaciones, la atención al alumnado y no ha habido situaciones que pongan en peligro el ciclo escolar.
Consideró que la denuncia pudo haber sido referente a una escuela secundaria ubicada en el mismo municipio de San Jerónimo Tlacochahuaya.
La ENBIO se localiza al sur de dicha localidad zapoteca, fue fundada en el año 2000 y forma a docentes para la educación en español y alguna lengua indígena, con el propósito de abatir el rezago educativo en localidades alejadas de la capital o de los principales centros urbanos.
Desde hace más de un año, tiene el respaldo de la Fundación Alfredo Harp Helú y el pintor Francisco Toledo, que conformaron un Patronato en Pro de la Educación Bilingüe del Estado, al beneficiar con becas a estudiantes normalistas.
El pasado fin de semana se dio a conocer un presunto hecho de nepotismo en dicho plantel, según alumnos y docentes.
No obstante, precisaron, el hecho se presentó en la escuela secundaria del lugar, en que funge como director José Abelardo Silva Ramírez, quien metió a trabajar a su hijo Rodolfo García Ramírez, pese a no contar con la licenciatura terminada ni ser egresado de alguna escuela Normal de la entidad.
