Basureros, viviendas de indigentes y hasta nido de ratas; en eso se convirtieron las fuentes que en el siglo XIX delimitaban la primera traza de la ciudad.
Se trata de las piletas construidas principalmente en la calle de M. Bravo, Valerio Trujano en su cruce con Melchor Ocampo, Tinoco y Palacios en la esquina con avenida Independencia, que en antaño sirvieron para distinguir a los barrios Del Peñasco, La China, La Soledad y La Noria.
Espacios "olvidados"
José Márquez, presidente del Patronato Pro Defensa del Patrimonio Cultural y Natural del Estado de Oaxaca (ProOax), denunció que estos espacios que anteriormente formaban parte del sistema de distribución de agua de la entonces Verde Antequera, se encuentran olvidados por las autoridades capitalinas, pero principalmente por la Dirección de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Dirección del Centro Histórico y Patrimonio Edificado del municipio de Oaxaca de Juárez.
“Estamos hablando de principios del siglo XX, cuando el agua se recibía del acueducto de Xochimilco, y era en las fuentes donde la gente se concentraba a recogerla para llevarla a sus hogares”, recordó.
Fue Fray Bartolomé de Larios en el año de 1583, quien para resolver la problemática instaló fuentes. Desde entonces, y al menos para Oaxaca, comenzó a transformarse el concepto del agua que fue desviada o almacenada para uso cotidiano, sembradíos y construcciones.
Con el paso del tiempo, la función de estos espacios fue cambiando, la modernización de la ciudad llevó a las personas a ya no utilizar el agua que caía de esas fuentes para el autoconsumo; fue en ese momento cuando su uso se destinó para las bestias de carga que aún se podían encontrar circulando por los antiguos mesones de la ciudad.
“Ahora esas piletas son un referente histórico, del cual nadie se ocupa por mantener, pero en su gran mayoría todos abonan para su deterioro”, enfatizó el presidente de ProOax.
Legado que se pierde
Quizá, el daño más significativo que se tiene de estas fuentes se encuentra en el templo de San Felipe Neri, localizado en la avenida Independencia, en su cruce con Tinoco y Palacios, donde de acuerdo con fotografías del libro Nuestra Ciudad, Aspectos de su Historia, la pileta contaba con un dispensador de agua. En la actualidad, el perímetro del inmueble religioso fue cerrado con una reja, dejando afuera a la pila de agua, lo que ocasionó un deterioro más acelerado.
Uno de los encargados del lugar, señaló que el agua se bombea a la pileta todos los días pero que pueden pasar largos periodos de meses para que el agua que contiene sea cambiada, por lo que su color verdoso y olor a humedad son muy comunes.
Sede de ambulantaje
La mayoría de estos espacios son utilizados por el ambulantaje como un sitio de descanso. En el templo de San Felipe Neri, por las tardes en el espacio de la fuente, se coloca un puesto de elotes; mientras que en el templo de La Defensa, en la calle de Arteaga, un grupo de jóvenes se reúne para platicar y fumar, dejando su basura en el lugar.
El libro Barrios Antiguos de la Ciudad, editado por la administración municipal en 1996, refiere que la calle de Valerio Trujano, anteriormente era reconocida por la pileta construida hace más de 100 años; sin embargo, el incremento de bares y cantinas llevó a esta calle a diferenciarse por la venta de alcohol y no por su fuente.
José Márquez recuerda que la última muestra de interés por estas fuentes que forman parte del patrimonio de la humanidad, se presentó durante la celebración de Ciudades Patrimonio de la cual la capital fue sede en 2013.
“Hubo ciudadanos que adoptaron una de las fuentes históricas, les daban mantenimiento y las mejoraron, con ayuda del Consejo Honorario de Participación, pero terminó la administración municipal y hoy están totalmente abandonadas”, reiteró.
Daños al patrimonio
El activista indicó que las autoridades estatales y municipales están minimizando el deterioro que presentan estas fuentes, “se olvidan del título de patrimonio de la humanidad, que ostenta el Centro Histórico de Oaxaca”, precisó.
Por ello, advirtió que próximamente estará en Oaxaca una representación de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), quienes evauarán el deterioro que presenta la zona de monumentos de la ciudad, por la que obtuvo en 1986 la denominación de Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
“Puede resultar que la comisión de la Unesco haga una advertencia en la que se califique a Oaxaca como una ciudad patrimonio en alto riesgo, llegando incluso a perder el registro del nombramiento”, alertó.
Recordó que fue ProOax, junto con el maestro Francisco Toledo quienes pidieron la visita de la comisión dictaminadora de evaluación, debido al grave deterioro que enfrenta la ciudad.
José Marquez aseguró que la Dirección de Monumentos Históricos del INAH, con sede en la Ciudad de México, realizó los requerimientos de información a la Dirección del Centro Histórico del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, dependencia que, dijo, maneja a su libre albedrío la transformación de la ciudad.
Para saber
1.- La pileta localizada en la calle de M. Bravo tuvo un mayor mantenimiento bajo la tutela del señor Sergio Rodríguez; sin embargo a su muerte, nadie atendió este espacio público.
2.- Por primera vez, el Seminario Internacional de Rehabilitación de los Centros Históricos Latinoamericanos y del Caribe, tendrá operaciones en la ciudad y contará con el apoyo de ProOax, para que sean los ciudadanos quienes se hagan cargo de los espacios considerados monumentos históricos.
3. ¿Qué dice el reglamento del Centro Histórico para la protección de los inmuebles?
Artículo 9.- Son bienes inmuebles a conservar, los edificios públicos y privados que por su valor histórico, arquitectónico, artístico o ambiental, forman parte del patrimonio cultural del estado y de la ciudad, los monumentos, ruinas de poblaciones, construcciones civiles y religiosas, templos y otras construcciones antiguas de interés histórico, arquitectónico o ambiental, las casas donde se hubieren realizado acontecimientos históricos o donde hubiera habitado o nacido algún prócer nacional.
Las fincas y zonas que sin tener valor intrinseco(sic) forman parte del inmueble a conservar, por ser área de entorno que les proporciona visibilidad adecuada por su estilo y ambientación(sic), las partes y accesorios que contribuyen a configurar o realizar el carácter monumental de un inmueble a conservar.
