Hasta hace no mucho tiempo, este lugar era una especie de cancha de futbol de playa o de volibol. Sin embargo, al ser espacios públicos, abiertos a toda la sociedad, el descuido y el deterioro comenzaron a aparecer de la mano de vándalos que se adueñaron de ellos para utilizarlos como auténticos lugares de perdición.
Irónicamente, forma parte de una especie de mini complejo deportivo que cuenta además con un skate park, una cancha de baby fut/basquetbol y un área de esparcimiento con comedores, bancas y hasta un quiosco. Este espacio, ubicado en la avenida Quinta Las Águilas, en la capital del estado, necesitaba un rescate urgente.
Coincidió con esa necesidad el hecho de que un grupo de parkoureros -personas que practican el Parkour- se encontraran en busca de un espacio en el cual poder entrenar y poner en práctica sus habilidades. David Aguilar de la Cruz, uno de los líderes de esta comunidad, contó cómo se dio ese "rescate" de un espacio público.
Buscaban un lugar seguro
“Desde que empecé, yo he visto muchos, muchos cambios, antes nos corrían de los parques, antes no podíamos saltar así como así porque ya nos tachaban de rateros o maleantes. Desde hace unos dos o tres años, fue que empezaron a dejar de corrernos de espacios públicos como El Llano, el Jardín Conzzati, que son nuestros lugares de entrenamiento; nos corrían, nos veían saltando y nos decían ‘no, oye no puedes brincar’”, contó.
Y añadió que “de hace unos años para acá, nos pusimos de acuerdo y dijimos ‘bueno, pues vamos a buscar un espacio que esté abandonado o que no se ocupe’. Habíamos encontrado uno de ese lado de la Ciudad de las Canteras, pero igual nos corrieron y pues ya, ahorita encontramos este y de ahí poco a poco. Nadie ha reclamado hasta ahorita, afortunadamente”.
Han sido, según platicó David, casi 10 meses desde que toda la comunidad parkourera comenzó a acondicionar este espacio de arena y bardas graffiteadas. Las llantas dieron paso y forma a un área totalmente nueva y adaptada para una disciplina que si bien no es de las más practicadas en Oaxaca, es considerada de alto rendimiento y está alcanzando un auge notable.
“Todo este tiempo hemos buscado eso, el poder tener un espacio como tal, en primera porque pues así la gente ya ve diferente la disciplina. Te digo, ahorita en este espacio estamos ya impartiendo clases y la verdad, sí hay varios niños y varios chavos que han venido a las clases tanto entre semana como los fines de semana. Sí llama la atención”, señaló Aguilar.
La recuperación del espacio
A simple vista, la gente pensaría que es un lugar de "malillas" o de "vagos", pues las bardas y las gradas están graffiteadas. Sin embargo, si se mira de cerca, este rectángulo de arena y llantas es resultado del trabajo conjunto de la comunidad parkourera de Oaxaca.
“Hoy en día ya hasta podemos dar clases, entonces eso es lo que como comunidad hemos buscado últimamente. Aquí todo lo que se ha conseguido aquí para la comunidad, ha sido por cuenta propia. Por ejemplo, unas llantas las trajeron unos, otras otros por sus propios medios y eso es lo que hacemos. Por ejemplo, si yo ahorita voy a una vulcanizadora y puedo comprar una llanta ya usada, que es lo que comúnmente buscamos, ya nada más la traemos con nuestro propio medio, sea rodando, en un coche, como se pueda y aquí se entierra o se acomoda”, platicó David.
No caería mal el apoyo
Con miras a seguir impulsando la disciplina en la niñez y la juventud oaxaqueña, así como inculcar el trabajo en equipo, en comunidad y la introducción al deporte a raíz del rescate de espacios públicos, el grupo Oax Style espera que las autoridades y las organizaciones se involucren más en sus intenciones a través de apoyos.
“Aquí somos ya una comunidad completa, pues la verdad, la disciplina ya tiene un buen de tiempo que se empezó a practicar aquí, tiene como 12 o 14 años aproximadamente en Oaxaca, pero realmente no se ha desarrollado así como tal, a lo mejor por la misma comunidad de antes que no le gustaba, pero a mí sí me gustaría dar a conocer esta, que es una grandiosa disciplina”, dijo.
“Si realmente viéramos un apoyo por parte de no sé, el gobierno, una asociación, lo que sea, que realmente diga ‘órale va, te presto el espacio’, aunque sea prestado. Ya mínimo tenemos la certeza de que pues, hasta cierto punto es nuestro; decimos ‘pues de aquí ya no nos van a correr, porque pues sabemos que ya tenemos el permiso o la disposición’, ya es más fácil para nosotros agarrar y meternos a limpiar los baños o limpiar, que es lo que nosotros buscamos aquí”, finalizó.
