Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, anda en campaña. Lo dice su actitud, su discurso, su marcada afabilidad, y, además, lo disfruta. Una risa permanente lo acompaña mientras saluda, abraza y se toma fotos con quien se lo pide, que son muchos. Incluso alienta las porras a su persona con una actitud efusiva.
Antes de que inicie el evento formal de firma de convenios entre ganaderos de Oaxaca y Nuevo Léon, en Palacio de Gobierno, el Bronco se convierte en el centro de atención de los presentes. Funcionarios estatales e invitados le tienden la mano, lo abrazan, a manera de saludo, en tanto algunos se piden la foto del recuerdo.
Ya en la palestra, cuestionará el populismo, el asistencialismo, “las promesas de voten por mí, yo les cambio la vida y no cambian ni la de ellos”.
Habla también de la necesidad de unir al país, de apoyar a los empresarios, de poner atención en la reestructuración del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, de la oportunidad de tiene México para transformarse.
El centro de atención.
Pero es al final del acto oficial, cuando el Bronco se transforma en el centro de atención. Los ganaderos lo apabullan ante su abierta complacencia. Apenas concluye la firma de convenios, se levanta de su lugar en el presidium, para encaminarse donde se ubican los ganaderos e invitados, que lo festejan como si de un artista de televisión se tratará.
Por extraño que parezca, son militantes del PRI –partido que le negó el registro como candidato a gobernador en Nuevo León– los que se arremolina en torno a su ex compañero para tomarse la foto. “Conmigo, conmigo, insiste una mujer”, desesperada porque no puede acercarse al gobernador norteño.
“Ala bio, a la bao, a la bim bom ba, el bronco, el bronco, ra, ra, ra...”, grita un hombre achaparrado ataviado con un sombre blanco, que pronto es seguido por el grupo cercano al mandatario.
En tanto el gobernador Alejandro Murat Hinojoso también hace lo propio. La dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC), sector del PRI, Lilia Mendoza Cruz, se esfuerza en acercar a sus compañeras para tomarse la foto del recuerdo con el titular del Ejecutivo. Agradecido, en cada toma Murat Hinojosa abraza a la ex diputada local para hacerla partícipe del recuerdo.
En el patio las porras se multiplican: a la bio, a la bao, a la bim bom ba, el Bronco, el Bronco, ra, ra, ra… Bajo la conducción del mismo animador.
La imagen de el Bronco es tan atrayente que, en un momento dado, Mendoza Cruz se olvida de su tarea y, mientras los mandatarios se dirigen a la escalera principal del inmueble para ofrecer una conferencia de prensa en el salón Gobernadores, trata de improvisar una porra para el gobernador invitado: “Ala bio, a la bao, a la bim bom ba, el Bronco, el Bronco, ra, ra, ra...”
Pero es tan poco eficaz en su primer intento, que inmediatamente improvisa otra: Chiquitibum a la bim bom ba. Chiquitibum a la bim bom ba. A la bio… Con un poco mejor de suerte.
Hasta el descanso de la escalera del primer piso del Palacio de Gobierno, arriban invitados para insistir en saludar y tomarse la foto con Rodríguez Calderón.
La candidatura
Sin embargo, ya en la conferencia de prensa, expresará que primero tiene que resolver tres o cuatro problemas que enfrenta en Nuevo León, para aceptar la candidatura a la presidencia de la República. “Tengo que pedir permiso a los ciudadanos, porque ellos son los que mandan a los gobernantes, nosotros somos empleados de ellos; pero eso no quiere decir que no o sí voy a participar en el proceso”.
Mientras tanto, goza con enormidad de las manifestaciones y expresiones de apoyo a su figura, por eso después del evento oficial salió a zocalear.
