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Disputan tierras en Analco

Foto(s): Cortesía
Redacción

SAN JUAN EVANGELISTA ANALCO, Ixtlán de Juárez, Oaxaca.- Don Ismael Méndez, habitante de la comunidad de San Juan Evangelista Analco -perteneciente al Distrito de Ixtlán y que se rige por usos y costumbres- ha peleado desde hace tiempo un terreno heredado por su abuelo; sin embargo, las autoridades municipales aseguran que ese territorio -que mide una hectárea- no le pertenece, pues son tierras comunales, las cuales están utilizando como parte de un proyecto ecoturístico que beneficia a la comunidad. 


El pasado 27 de agosto, se citó en el terreno disputado, a don Ismael y a las autoridades municipales para que, apoyados por un actuario enviado por el Tribunal Unitario Agrario Distrito 21, conozcan la demarcación del lugar y que ambas partes lleguen a un acuerdo.


En este terreno se ubica una laguna y alrededor han construido cabañas, un restaurante y tirolesa, como parte de un proyecto ecoturístico gestionado en 2007 ante la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y que actualmente se encuentra suspendido por una pelea de tierras que comenzó en 2011.


La familia Méndez cuenta con un testamento en el que se mencionan como herederos a José Méndez, padre de don Ismael, y a otros dos hermanos; no obstante, solo uno se encuentra peleando las tierras. 


El afectado relata que en 2016, los pobladores lo desterraron junto con su esposa y cuatro hijos menores de 13 años; además, arrancaron las plantas y árboles frutales que tenían en el terreno en disputa. 


“Aquí cosechaba manzanas, maíz y durazno que vendía para poder darles de comer a mis hijos y ahora ya no hay nada. Mis hijos siguen traumados por lo que nos hicieron”, detalla don Ismael, con palabras entrecortadas por el llanto. 


Asegura que los hicieron caminar por las calles del pueblo para que toda la comunidad los viera y después los desterraron. 



En zapoteco, Latzi-duu significa: "Llano Parado". Se localiza al norte de la capital oaxaqueña

Por su parte, Antonio Pérez, presidente municipal de Analco, afirma que han tratado de llegar a un acuerdo con la familia, pero no han cedido. 


Primero le ofrecieron un terreno más grande del que pelean, pero no lo aceptaron porque no tenía luz; después le dieron uno que contaba con servicio de luz, agua y drenaje, además de que se ubicaba a un lado del Centro de Salud, pero también se negaron.


"El pueblo no quiere pelear"


Las autoridades lamentan esta situación, pues aseveran que son un pueblo que no está acostumbrado a pelear, además de que se ha mal informado a las personas de fuera sobre esta situación.


“A través de asambleas, nos han pedido que actuemos sobre este problema, pero queremos hacer las cosas a través del diálogo. Los hemos invitado a venir, pero no asisten”, insiste el presidente.


También les duele que el proyecto que iniciaron con CDI, el cual está dividido por etapas, no pueda continuar porque esta situación está pausando el proyecto, pues se encuentra varado en la parte 2.


La tercera parte consiste en construir más cabañas alrededor de la laguna, una zona de rapel y construir una cancha de volibol para que más personas puedan visitar el lugar y que beneficiará a todo el pueblo.


Comentan que desde el comienzo de la disputa por el lugar, los habitantes de la comunidad le donaron a don Ismael un terreno cercano a la laguna para que ahí construyera su casa, con la condición que la hiciera de adobe para que la zona se viera más ecoturística, pero no fue así, pues comenzaron a colocar varillas para una casa de concreto, pero no se terminó.


El terreno no le pertenece a ningún bando


El pueblo pelea esta demarcación porque a partir de la pavimentación que se le está haciendo a la carretera, tendrán más visitantes en esta zona ecoturística, la cual beneficia a todos.


Además, las autoridades aseguran que este espacio no le pertenece ni al pueblo ni a don Ismael; la laguna es propiedad de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mientras que la carretera es de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).


Cabe señalar que para la comunidad de Analco, el testamento no es válido; en su caso, don Ismael debe presentar un acta de propiedad, la cual no tiene. Además, aseguran que don Ismael ha presentado algunos cargos, pero desde hace 2016 dejó la comunidad por voluntad propia, por lo que lamentan que se les acuse de violentos.


“El pueblo es tranquilo, ahorita está aquí la gente trabajando en la construcción de la carretera, no se meten. Si fuéramos violentos, ya los hubiéramos sacado y todo el pueblo estaría aquí, pero no es así. Queremos hacer las cosas de la mejor manera”, subraya Francisco Javier Sosa, abogado del municipio.

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