Si bien la cobertura educativa en Oaxaca alcanza casi el 100 por ciento, la deserción y reprobación en nivel básico, sobre todo en secundaria, es el problema más grave en los últimos ciclos escolares en el estado.
La educación media superior también padece este escenario, aunque con un mayor porcentaje.
Según un informe de los indicadores educativos, elaborado por la Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa y la Subsecretaría de Planeación, Evaluación y Coordinación de la SEP, el abandono escolar en la educación primaria en los ciclo escolares 2014-2015, 2015-2016 y 2016-2017 fue de 0.6, 0.3 y 0.3 por ciento, mientras que la reprobación de 2.2, 1.6 y 1.4 por ciento.
En tanto, el abandono escolar en la educación secundaria registró 1.1., 3.6 y 3.4 por ciento y la reprobación, 4.6 por ciento en los tres ciclos escolares.
Por otra parte, en la educación media superior, el abandono escolar fue de 13.7, 13.3 y 13.1 por ciento y la reprobación de 11.9.11.7 y 11.4 por ciento.
Ciclo escolar 2016-2017 en Oaxaca
Total Sistema Educativo
1, 249,724 alumnos
Educación Básica
965,495 alumnos
Educación Media Superior
147,530 alumnos
Educación Superior
71,443 alumnos
Y en la educación superior, el abandono escolar registró 8.4, 8.3 y 8.1 por ciento.
En general, los sistemas educativos estatales que poseen las menores tasas de deserción en educación básica son Sinaloa, Hidalgo y Querétaro 0.1, 0.2 y 0.3 por ciento, mientras que Baja California, Chiapas, Coahuila y Oaxaca tienes los índices de abandono más elevados con 2.0, 2.0, 2.4 y 2.7 por ciento, respectivamente.
¿Por qué dejan la escuela?
De acuerdo con el documento, el origen de la deserción escolar en educación básica y media superior, es multifactorial y puede variar entre los niveles educativos.
Mientras que en primaria la deserción se debe a motivos familiares (falta de acompañamiento de los padres, migración interestatal, cambio en los tipos de servicio, etcétera), en la educación secundaria y en el nivel medio superior, el abandono podría estar motivado por condiciones sociales, como la inserción a la vida laboral o la falta de interés en los estudios.
Cualquiera que sea el motivo de la deserción escolar, repercute seriamente en el desarrollo del individuo. Los jóvenes que abandonan sus estudios, temporal o permanentemente, se ven en desventaja con respecto a sus compañeros que continúan en la escuela, pues dejan de tener acceso formal a la cultura, la formación cívica, el conocimiento y a la oportunidad de aprender por aprender
Al no adquirir las habilidades que exige una sociedad del conocimiento, estos jóvenes se exponen, por ejemplo, a una inserción al mercado laboral con remuneraciones bajas, servicios de salud y de seguridad social de poca calidad, etcétera
