CIUDAD DE MÉXICO.- Un grupo de 46 inversionistas mexicanos, incluidos varios de los empresarios más importantes del país, inició un arbitraje comercial contra España, a la que acusan de la expropiación virtual de al menos 470 millones de euros, cerca de 11 mil millones de pesos.
La demanda arbitral fue registrada el 4 de octubre ante el Centro de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, ocho meses después que los afectados advirtieron en una carta al Gobierno español que acudirían a este recurso si no se lograba un acuerdo.
Los demandantes acusan expropiación y trato discriminatorio por la decisión gubernamental de vender el Banco Popular Español (BPE) a Banco Santander en junio de 2017, por un euro, lo que provocó la pérdida total del capital que aportaron al primero de 2013 a 2016.
Los quejosos incluyen a Germán Larrea, de Grupo México; la familia Del Valle Perochena, de Mexichem y Banco Ve por Mas; las familias De Garay Montero y Rojas Mota Velasco, de Casa de Bolsa GBM, y varios miembros de la comunidad judía.
Los mexicanos acusan al gobierno español de ignorar ofertas válidas de auxilio financiero privado para rescatar a BPE, que atravesaba una crisis de liquidez, y de amañar su entrega a Santander, mediante el llamado Proyecto Hipócrates.
"Aunque pretendía hacerse parecer como un proceso competitivo de licitación para la compra de BPE, España, en realidad, realizó una venta fugaz de BPE a través de una subasta a modo que dirigió con el fin predeterminado de dejar a Santander como único licitador", afirma la notificación.
Señala como principal responsable al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) del gobierno español, que habría violado el Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones México-España de 2006.
De acuerdo a las reglas del CIADI, el panel que resolverá la disputa estará integrado por tres árbitros, y el trámite podría tomar varios años.
