CIUDAD DE MÉXICO.- Habitantes de Texas han comenzado a recibir notificaciones del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) para que acepten vender sus terrenos ubicados en la frontera con México o, en caso de que no les interese venderlos, se preparen para que les sean expropiados, informó el portal Texas Observer.
Yvette Salinas señala que recibió un documento de 21 páginas, titulado “declaración de toma” en la que el gobierno le ofrece 2 mil 900 dólares por acre de la propiedad de su familia cerca de Rio Grande.
El documento también señala que, si no acepta la oferta, la tierra podría ser “confiscada” a través de la figura legal del “dominio eminente”, que se aplica al derecho de propiedad que corresponde al Estado y se aplica como un acto de expropiación.
Luchar contra el Gobierno
Un tratado entre EU y México prohíbe la construcción de estructuras en la planicie de inundación que puedan empujar las aguas hacia las comunidades circundantes.
Salinas dice que su familia no quiere renunciar a su tierra, y están consultando con abogados para decidir qué hacer. Pero luchar contra el gobierno federal podría significar pasar años en la corte. Si pierden, el DHS podría tomar su tierra sin compensación alguna.
