La labor legislativa representa la gran oportunidad de incidir en la vida de millones de mexicanos porque permite proponer los cambios que el país necesita para superar sus desafíos y estar a la vanguardia con los propios cambios que plantea el mundo, afirmó ayer la diputada priista de la 63 Legislatura federal, Mariana Benítez Tiburcio, al presentar su primer informe de actividades.
Las circunstancias que vive nuestro país, la dinámica político-social y los grandes rezagos en muchas entidades federativas, como Oaxaca, en materia de infraestructura, inseguridad, pobreza y desigualdad, “nos conmina como diputados a ejercer un rol mucho más profundo, más activo y responsable”, para convertirse en agentes activos generadores de cambios.
Ante la secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Carolina Monroy del Mazo; el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Javier Villacaña Jiménez y el secretario de Administración, Alberto Vargas Varela, representante del gobernador Gabino Cué Monteagudo, la legisladora sostuvo que desde hace tiempo, la sociedad y los políticos parecieran caminar por lados diferentes porque se atraviesa una gran crisis de confianza y de descontento.
De esta manera, subrayó que asumió el cargo como representante popular en el más amplio sentido de la palabra y buscar la cercanía con la ciudadanía para escucharla y dar soluciones a fin de mejorar sus condiciones de vida.
Pero no solamente eso –asentó–, “también asumí el cargo con la responsabilidad de conducirme con honestidad, sencillez y metas claras para darle resultados a mi gente”.
Las cuentas
Por esto, destacó que el rendir cuentas en su primer informe es una manera de expresar congruencia por estar convencida “de haber más servidores públicos con ganas de hacer las cosas diferentes y de devolverle dignidad y valor al quehacer político”, porque un país con confianza en sus instituciones es un país fuerte.
En presencia de diputados locales, autoridades municipales y delegados de dependencias federales, detalló que como diputada participó en la aprobación de 143 dictámenes, donde se contenían 16 decretos con 17 nuevas leyes, ocho reformas constitucionales y 102 reformas legales.
De manera personal, detalló que presentó siete iniciativas de reforma, una de ellas a nivel constitucional, para establecer el principio de inclusión de las personas con discapacidad en todas las decisiones y actuaciones del estado, así como a fin de fortalecer al campo mexicano y eliminar la burocratización y la poca representatividad y transparencia.
Además, precisó que presentó un punto de acuerdo para proponer medidas urgentes y rescatar el café oaxaqueño, pues el 70 por ciento de la producción proviene de familias de comunidades indígenas en zonas de alta y muy alta marginación.
Aparte de esto, mencionó que solicitó al gobierno federal la aplicación inmediata de un programa de reactivación económica para Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, a consecuencia de las movilizaciones magisteriales.
Destacó que durante el período de presentación del presupuesto 2016, participó igualmente en la negociación para asignar mayores recursos para Oaxaca, logrando la aprobación de alrededor de 85 mil millones de pesos, un incremento del 2.6 por ciento con respecto al 2015.
Benítez Tiburcio dijo que Oaxaca está por vivir tiempos de transformación muy importantes y es el momento esperado para trabajar intensamente, pero con armonía, para poner al estado en el lugar correspondiente en la historia.
Pidió construir el “Oaxaca moderno, productivo, seguro, incluyente y sustentable que todos queremos” de la mano del gobernador Alejandro Murat Hinojosa y ofreció que desde su trinchera, no escatimará ni tiempo ni energías para hacer equipo para que a la entidad le vaya mejor.
