CUILÁPAM DE GUERRERO, Oaxaca.- Majestuoso, lleno de cultura e historia, el conjunto de edificios que abarca templo y exconvento de Santiago Apóstol, son de los más importantes en la entidad; pero en la búsqueda de nuevos conceptos que mejoren la atracción hacia este tipo de monumentos, también lo ha convertido en un centro de festejos matrimoniales.
La gran edificación de la orden dominica del año 1555, no se encuentra considerada dentro de la denominada "Ruta Dominica", como lo son otros mausoleos construidos por los mismos frailes en la zona de la Mixteca oaxaqueña; es más, ni siquiera aparece el mapa trazado sobre los tesoros coloniales.
Sin embargo, basta con apreciar la estructura arquitectónica del siglo 16, que revela parte de la historia que guarda entre sus muros, lo que la hace única e incomparable.
A una distancia de entre 15 y 20 minutos de la ciudad, estas edificaciones son las que más visitas reciben, de turistas nacionales y extranjeros.
Majestuoso el edificio del convento de Cuilápam de Guerrero, construido por dominicos. FOTO: Emilio Morales
Un poco de historia
El exConvento de Cuilápam de Guerrero se trata de un maravilloso monumento no concluido y de gran atracción, que comenzó a edificarse alrededor de la década de 1555 y estaba destinado a albergar a la orden Dominica, para realizar la evangelización de los pueblos indígenas de Oaxaca.
Está localizado en los Valles Centrales, en el poblado donde un 14 de febrero de 1831 fue asesinado Vicente Guerrero, expresidente mexicano y prócer de la Independencia de México.
El diseño de los edificios corrió a cargo de dominicos, en especial del lego portugués Fray Antonio de Barbosa y el vicario Fray Domingo de Aguiñaga; el material y mano de obra fue aportada por los habitantes de Cuilápam.
En 1555 comenzaron los trabajos de construcción, pero se interrumpieron por problemas entre la familia de Hernán Cortés y la corona española. En 1561 se retomaron los trabajos con menos de 100 personas, ya que la población se redujo debido a los efectos de las epidemias de viruela, sarampión, tifo e influenza que comenzaron en 1521, por lo que la construcción no se terminaría como se planeó; por eso, los trabajos se concentraron en la terminación de la segunda planta del convento.
La capilla abierta fue abandonada y reemplazada por la construcción de “templo abierto” de tres naves. En 1590, los arcos del templo se cerraron y el templo abierto se convirtió en el principal.
El edificio de casi 500 años, Patrimonio Nacional, no solo es monumento histórico; ahora se habilita como salón de fiestas. FOTO: Emilio Morales
En 1677, el templo estaba en muy mal estado y se concedió a los indígenas seis años de no pagar tributos para reconstruir los techos.
En 1752, el templo y convento fue entregado al clero secular y los dominicos se vieron obligados a ponerlo bajo custodia de la arquidiócesis de Oaxaca. En 1977 se cubrió parcialmente una bóveda del extremo del templo y se utilizó como parroquia hasta 1910.
Patrimonio Nacional, en riesgo
En 1947 fue declarado Monumento Nacional, quedando bajo el resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), siendo el encargado de la restauración y recuperación del convento a finales de la década de 1960.
Sus historias, leyendas, pinturas y murales de los siglos 16 y 18, son características que conjuntan al exconvento, siendo elegido como la mejor edificación arquitectónica inconclusa de los años 1555-1560.
Pero de ser un monumento de gran valor e historia, pasó a ser un atractivo para celebrar fiestas y bodas se empresarios y políticos, lo que generó una polémica, pues incluso a los oriundos de Cuilápam no se les permite celebrar sus fiestas particulares, a menos que sean millonarios.
Contar con un espacio de este tipo para enmarcar tu boda llega a costar 800 mil pesos, lujo al que no todos pueden acceder.
Salón de fiestas
Recientemente, en el espacio histórico se casó el ex funcionario del gobierno estatal, Enrique Madrigal Stacpool, cuyo lujo fue como de pocos. Del acto, el INAH hizo “mutis".
A pesar de la indignación entre oaxaqueños, esta boda no es la única; también se reportó que la recepción de la boda de la exdirectora del DIF Oaxaca, Mariana Nassar Piñeiro, se celebró en este espacio.
Doce años atrás, se festejó en el mismo espacio la boda de la hija de un exgobernador, para lo cual se acondicionó el exconvento dominico de Cuilápam de Guerrero, como salón de fiestas.
