La empresa cementera Cruz Azul, de la que dependen unos tres mil cooperativistas, además de miles de transportistas fleteros, podría reducir drásticamente su producción o parar momentáneamente, ante la falta de garantías para circulación en diferentes tramos carreteros, advirtió Carlos Alberto Mejía Gil, secretario general de la Federación de Trabajadores del Estado, afiliada a la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
Expresó que la empresa enfrenta dificultades para cubrir los mercados de Veracruz y Tabasco, porque grupos ajenos a la educación bloquean carreteras y dilatan hasta cinco horas para dar paso, pero el mayor riesgo radica en el despojo de las unidades de motor para usarlas de barricadas.
En breve entrevista, el dirigente explicó que sería muy grave que la Cementera Cruz Azul redujera su producción, y más todavía si parara temporalmente. Ello, sería como un "tiro de gracia" a la industria de la construcción, de por sí desplomada por la crisis económica que vive Oaxaca, derivada de los bloqueos carreteros.
En sus reflexiones, Mejía Gil agregó que Oaxaca resulta privilegiada por contar en Lagunas, en la región del Istmo, con una planta cementera, porque ello abarata el producto. El resto del cemento para cubrir la demanda interna, proviene de otros estados, al igual que los materiales complementarios como lozeta, pisos, pega azulejos y varilla.
El dirigente agregó que derivado de los bloqueos carreteros y la ausencia de la figura gubernamental en Oaxaca, las regiones de la Costa, Istmo y Valles Centrales, son las más colapsadas económicamente en este momento.
Dijo que la obra pública está detenida porque la administración estatal está cerrando ejercicio. La poca obra privada no es tanta para dar empleo a los cientos de empresas de la construcción en la entidad. En consecuencia, existe un alto número de empleados del sector en el desempleo. Este problema altera la estabilidad y paz social.
El secretario general de la Federación de Trabajadores del Estado, dijo que el conflicto magisterial ha dilatado en parte por la intransigencia de sus representantes, pero también a la insensibilidad del gobierno federal por solucionar a la brevedad un problema que se está traduciendo en una grave crisis económica, educativa y social en la entidad.
