WASHINGTON, EU.- La brecha entre Donald Trump y la comunidad de inteligencia y seguridad estadounidense se amplía.
El presidente electo de Estados Unidos lanzó durante el fin de semana una serie de críticas a agencias como la CIA tras reportes de que ésta había hallado interferencia rusa en las elecciones a favor del republicano.
Desaira hallazgos
Trump desairó los hallazgos, y ayer incluso declaró que prefiere ni siquiera recibir los reportes diarios de inteligencia que todos los mandatarios estadounidenses acostumbran oír para tomar decisiones.
"Es ridículo, creo que es sólo otra excusa. No lo creo", indicó Trump en una entrevista exclusiva con Fox News, al acusar que las alertas de la CIA sobre el papel de Moscú en la elección buscaban justificar la derrota de Hillary Clinton.
Trump dijo que prefiere que su vicepresidente, Mike Pence, sea quien reciba los informes diarios de inteligencia.
"El que el presidente electo de Estados Unidos simplemente rechace una narrativa basada en hechos impulsada por la comunidad de inteligencia porque entra en conflicto con sus presunciones anteriores... wow", declaró a The New York Times Michael Hayden, exdirector de la NSA y de la CIA durante el mandato de George W. Bush.
Temen represalias
El desaire de Trump al trabajo de agentes y analistas de inteligencia incluso ha despertado temores de que tome represalias en contra de la comunidad.
"Dado que su equipo intenta desacreditar a toda la comunidad, es de suma importancia que ésta y el Congreso adopten medidas para protegerla contra presiones políticas", dijo a The Guardian Ron Wyden, integrante de la Comisión de Inteligencia del Senado.
Los miedos fueron atizados este fin de semana después de que comenzara a circular un cuestionario del equipo de transición de Trump dirigido a expertos del Departamento de Energía. Entre las 74 preguntas había exigencias para reportar qué empleados habían participado en conferencias sobre cambio climático o energías limpias, en una aparente movida para desplazar a todos aquellos que enfocaran parte de su trabajo en esos temas.
Acusan golpe a integridad
Agentes y analistas también expresaron reservas sobre qué implicaciones podría tener para su trabajo el que el mismo presidente electo cuestione los hallazgos.
"No hay nada más sagrado para los oficiales de inteligencia que su profesionalismo, honestidad y apartidismo. Los señalamientos de Trump son un golpe contra su integridad", lamentó a Politico John Sipher, exfuncionario de la CIA.
