En días pasados NOTICIAS dio cuenta de la agresión de un sujeto a una enfermera en la zona de mercado de Abasto de la capital oaxaqueña. Según la denuncia de las compañeras de la víctima, el responsable, un hombre de aproximadamente 40 años, jaló por el cabello a la fémina y le provocó luxaciones en el cuello.
El ataque ocurrió en medio de la paranoia que existe debido al brote y propagación, a nivel global, del Coronavirus (COVID-19), que ha provocado que en distintas partes del mundo y en varios estados de la República se registren agresiones contra trabajadores del sector salud. El temor a un contagio lleva a la gente a extremos lamentables.
Por otra parte y en atención a este delito que lamentablemente va al alza, la 64 legislatura local aprobó una reforma al Código Penal para sancionar hasta con 6 años de prisión a quien ataque a cualquier servidor público del Sistema Estatal de Salud durante el periodo que comprenda la declaración de una emergencia sanitaria. Esto en Oaxaca.
Además, en todo el país el Gobierno federal ordenó que sea la Guardia Nacional la corporación encargada de cuidar los hospitales y al personal que en ellos labora para evitar cualquier agresión producto de la histeria, el miedo y el coraje.
Sin embargo, el temor ya caló en los principales blancos de estos ataques: enfermeras, enfermeros, doctores y doctoras. El gremio está unido pero asustado, pues teme que conforme avance el virus y se agudice el aislamiento, la gente esté más irritada y propensa a alterarse por cualquier situación.
“Estamos en una situación que no se había visto, tanto por lo de la pandemia, como por los ataques hacia compañeros. Por ejemplo, con la agresión a la compañera en el mercado de Abasto, nos causa mucho coraje, impotencia y tristeza, porque eso quiere decir que somos vulnerables y estamos en riesgo en prácticamente cualquier lugar”, dijo una enfermera que solicitó el anonimato.
En ese sentido, para evitar, prevenir y controlar (en caso de que se suscite) algún brote de violencia, conato de enfrentamiento o amotinamiento en un caso extrema, la Guardia Nacional ha desplegado un operativo en el estado para reducir los ataques contra trabajadores del sector salud.
“La orden viene desde las oficinas centrales, tenemos la orden de resguardar los accesos, proteger al personal y cuidar las bodegas en donde se almacena el medicamento, esto para evitar intentos de saqueos y brotes o conatos de violencia, pues la ciudadanía incluso ha llegado a amagar con amotinamiento, entonces desplegamos ya efectivos en varios hospitales de todo el estado para inhibir este fenómeno”, señaló un elemento de la corporación.
Sociedad enardecida
Por su parte, un doctor de una clínica del IMSS que también solicitó omitir sus datos, refirió que confían en que la presencia de la corporación ayude a contener un poco los embates de la sociedad enardecida en contra del personal de salud. Sin embargo, también preciso que no basta con vigilar los hospitales, pues el riesgo también es latente en el camino a casa de cada uno de los que laboran en los hospitales.
“Pareciera que por traer el uniforme, la bata o vestir de blanco, nos ponemos en la mira de la gente enfurecida. Ojalá entiendan que nosotros, como ellos, somos seres humanos y tenemos que ir a nuestra casa después de trabajar; ojalá igual hubiera policías o personal que vigilara nuestro camino a casa porque podemos ser agredidos en el urbano, en el taxi o cualquier lugar… somos los malos ahora, ironicamente”, dijo el médico.
Hasta ahora, en Oaxaca la Guardia Nacional arrancó actividades en hospitales del IMSS en Salina Cruz, Tuxtepec, Tehuantepec y la capital del estado, así como en los llamados hospitales COVID designados en el estado, que son cuatro.
"Nos causa mucho coraje, impotencia y tristeza, porque eso quiere decir que somos vulnerables y estamos en riesgo en prácticamente cualquier lugar”.
Enfermera
"Tenemos la orden de resguardar accesos, proteger al personal y cuidar las bodegas en donde se almacena el medicamento, para evitar saqueos y brotes o conatos de violencia".
Militar
Qué dice la ley
La 64 legislatura de Oaxaca aprobó una reforma al Código Penal para sancionar hasta con 6 años de prisión a quien ataque a cualquier servidor público del Sistema Estatal de Salud durante el periodo que comprenda la declaración de una emergencia sanitaria.
