La primera imprenta en Oaxaca se le debe a doña Francisca Flores, quien la introdujo en el año 1720. Antes de esto, sólo existían dos talleres tipográficos en la Ciudad de México y en Puebla. A pesar de conocerse la historia, no se tiene registro de que esta imprenta haya generado publicaciones durante esta época.
Se desconoce la razón de la inacción de la imprenta, pero se especula que fue la falta de material y de un tipógrafo preparado. Aunque también existe el rumor de que la muerte de su introductora, que ocurrió por aquellos mismos días, según está registrado en los Libros de Defunciones de las parroquias de Oaxaca, pudo mermar la producción de folletos.
Debido a eso, algunos historiadores mexicanos dicen que no existió la imprenta en Oaxaca hasta el año de 1812, fecha en que la introdujo allí el general José María Morelos y Pavón.
Correo Americano del Sur, escrito en Oaxaca
Relevancia periodística
El Correo Americano del Sur fue el periódico con más relevancia e impacto que estuvo al servicio del Siervo de la Nación. Fue impreso en la antigua ciudad de Antequera, entre el 25 de febrero y 28 de diciembre del año 1813. Se publicaron 39 números ordinarios y 4 extraordinarios. Tenía un costo de dos reales y se repartía en las casas de la aduana.
Antes de este periódico existieron otros dos, de origen también oaxaqueño: El Despertador de Michoacán y el SUD, de los cuales tampoco se cuenta con ejemplares físicos ya.
Se tiene registro de que la imprenta oaxaqueña estaba a cargo del religioso filipense José María Idiáquez. Sin embargo, los soldados insurgentes cargaban una imprenta portátil que pertenecía a Morelos y que la transportaron clandestinamente desde Tehuacán, Puebla, hasta Oaxaca, en noviembre de 1812.
La primera imprenta que estuvo circulando información de la insurgencia en Oaxaca no fue la del padre José María Idiáquez, sino la portátil; el responsable de ella fue José Ignacio Sánchez Pareja, impresor enviado por los Guadalupes desde la Ciudad de México. Con ella se hicieron las publicaciones que correspondían a El Despertador de Michoacán y al SUD, ambos editados bajo la dirección del licenciado José Manuel de Herrera, quien contó con la colaboración de Carlos María de Bustamante.
José María Morelos y Pavón lideraba no sólo las tropas insurgentes en Oaxaca, también los periódicos insurgentes
El Correo Americano del Sur
Una de las razones que atribuyen el poco impacto de los contenidos de estos dos periódicos, fue que sus contenidos no crearon polémica entre los lectores; más bien sus textos parecían más de carácter informativo y sólo en ciertas ocasiones llegaron a escribir con connotación irónica sobre algunos personajes del gobierno español.
A diferencia, el Correo Americano del Sur salía a la venta todos los jueves. El número 1 apareció en la ciudad de Oaxaca el 25 de febrero de 1813, y el último, un número extraordinario, por cierto, el martes 28 de diciembre de ese mismo año. Su dirección sería primero ocupada por José Manuel de Herrera, quien acabaría siendo suplido por Carlos María Bustamante. El periódico se editaba en la imprenta de José María Idiáquez.
Una de las cosas que caracterizó a este periódico de otros voceros, fue el uso que hicieron de la numeración de cada ejemplar, que continuaba con la del ejemplar siguiente; por ejemplo, el primer número de El Correo Americano del Sur terminaba en la página 8, y el segundo número comenzaría, precisamente con la 9, y así sucesivamente, número tras número.
PERIÓDICOS INSURGENTES
El Despertador Americano
Editado del 20 de diciembre de 1809 a 17 de enero de 1810
El Ilustrador Nacional
11 abril de 1812 al 16 de mayo de 1812
El Ilustrador Americano
Primer número sin fecha; segundo: 30 de mayo de 1812 al 17 de abril de 1813
Semanario Patriótico Americano
19 de julio de 1812 al 17 de enero de 1813
Gazeta del Gobierno Americano en el Departamento del Norte
23 de septiembre de 1812 al 30 de septiembre de 1812
El Despertador de Michoacán
Se desconocen las fechas
Tiraje masivo
El caudillo militar recibía apoyo de un editor eclesiástico y de un editor que radicaba en la Ciudad de México, quienes eran simpatizantes del movimiento y por lo cual ayudaban con instrucciones a Morelos para que gestionara los impresos que contenían información sobre la insurgencia.
Por ello, el tiraje que alcanzó el periódico fue masivo, impactando a la sociedad de aquella época con sus escritos, sumando adeptos a las ideas de independencia e invitando a la opinión pública al debate.
Por su parte, los realistas circularon decretos con motivo de contrarrestar la influencia de los insurgentes y amenazaban con ejecutar a cualquier persona que fuera sorprendida en posesión de algún ejemplar de los periódicos de la rebelión.
Primera imprenta oaxaqueña introducida por una mujer
