OAXACA DE JUÁREZ, Oaxaca.- Caminar es lo que los habitantes capitalinos buscan evitar día con día. Con el paso de los años, el uso de automóviles particulares presenta niveles de crecimiento contrarios a la economía de las familias.
Jorge Luis Alvarado, presidente de la asociación civil Oaxaca Verde, explica que los niveles de contaminación del aire en la ciudad se tornan amenazantes, pues el último nivel del Índice Metropolitano de la calidad del aire que se registró, alcanzó un índice de 80 puntos, situación que coloca al aire capitalino en un contexto grave y preocupante para los habitantes.
"Hay riesgo para la salud; se comienza con irritación en los ojos, en la nariz, en la garganta; los transeúntes, cuando están en contacto con estos gases de azufre, ozono, dióxido de carbono y otros que emite el transporte, están en riesgo constante de presentar estas afectaciones, que derivan hasta en diversos tipos de cáncer", explica.
Agentes letales
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las partículas en suspensión son los agentes contaminantes más letales. Señala que si lográramos reducir los niveles de este contaminante, reduciremos además el número anual de fallecidos a causa del cáncer, de infartos de miocardio y de enfermedades pulmonares, pudiendo reducirse el porcentaje hasta un 15 % de los valores actuales.
La capital oaxaqueña albergaba en el 2011, según el Estudio de emisiones y actividad vehicular en la ciudad de Oaxaca, hasta 161 mil 11 vehículos circulando continuamente; pero los últimos datos del 2017, nos refieren que la cantidad ha ascendido a más de 200 mil vehículos.
"No entienden que no es únicamente contar con un vehículo, sino que conlleva responsabilidades; se deben tomar medidas preventivas, como por ejemplo, realizar a tiempo revisiones mecánicas y hacer la misma verificación que nos permitan detectar y disminuir la cantidad de emisión de gases contaminantes", lamenta el ambientalista.
Los vehículos viejos son los que más contaminan el aire
Pero las autoridades, refiere, también tienen una tarea que están omitiendo llevar a cabo en este contexto; el ingeniero Alvarado denuncia que las autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sostenible (Semaedeso) representadas por José Luis Calvo Ziga, fracasaron en su intento de medir la contaminación atmosférica en la capital.
Calor trae mayor contaminación
"Las iniciativas gubernamentales son insuficientes; la Semaedeso es la responsable de informar la situación de la contaminación, pero el sistema de medición del aire que iniciaron el año pasado, ya no está funcionando, ya no tienen información", advierte el activista.
Menciona la necesidad de que las autoridades tomen cartas en el asunto, y va más allá al pedir la intervención inmediata del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, para que la dependencia trabaje en medidas de prevención y adaptación a este problema y más en estas fechas.
"Ya entró la primavera, ya inició la temporada de calor. ¿Eso qué trae consigo? Que todos estos gases se propaguen con mayor rapidez y en mayor medida. Cuando se eleva la temperatura, se permite una mayor contaminación atmosférica en la ciudad, sobre todo en las horas pico del tránsito vehícular".
Aunado a ello, el ingeniero Alvarado explica que en la capital se presenta otro problema que encrudece más el daño ambiental y, desde luego, el daño a la salud humana.
"En la ciudad se emiten cerca de 600 dictámenes anuales para el derribo de árboles; esto es muy peligroso, ya que los árboles combaten naturalmente la emisión de contaminantes; debemos cuidar el arbolado y las autoridades no lo entienden; aparte de que no se le da mantenimiento, reducen la cantidad y ni siquiera se reforesta para contrarrestar".
Falta cultura de movilidad
La OMS recomienda a los estados poner en práctica políticas que mejoren la calidad del aire, como son el fomento del uso del transporte público, ir a pie y andar en bicicleta, en vez de depender del automóvil privado; la promoción de centrales eléctricas que en lugar del carbón utilicen combustibles limpios y renovables, y las mejoras en la eficiencia energética de los edificios y las industrias.
El presidente de Oaxaca Fértil aborda que en Oaxaca abordar soluciones como las mencionadas, resulta un reto relevante.
"Nuestra ciudad es hermosa, es un patrimonio cultural, pero la gente no camina; aunque sean distancias cortas, lleva su vehículo o se va en transporte público; no hay cultura de movilidad", manifiesta.
Ante ello, refiere, las autoridades deben crear programas que fomenten el caminar y pongan en segundo plano el contribuir a la contaminación.
"Pueden comenzar aquí en el centro, hacer que muchas calles no sean transitables para vehículos y que sean como el andador turístico, peatonales".
Ni en las noches disminuye la congestión vehicular
Grupos más vulnerables
Asimismo, menciona que el uso de la bicicleta, además de seguir fomentando por parte de la ciudadanía, merece cooperación de las dependencias gubernamentales.
"Se deben brindar facilidades a quien haga uso de este transporte, volverlo seguro, tomar medidas que protejan al ciudadano, al peatón y los ciclistas, asegurar que no trasladarse en auto no es inseguro".
La OMS refiere que los grupos más vulnerables ante los efectos de la contaminación atmosférica son los niños, los ancianos y las familias de pocos ingresos, y con un acceso limitado a la asistencia médica.
Señala que es importante la concientización sobre la elevada carga de morbilidad relacionada con la contaminación atmosférica urbana y sus fuentes principales, y poner de relieve la importancia de actuar ahora mismo para poner en práctica intervenciones adecuadas contra el daño irreversible al medioambiente y al ser humano.
