Transeúntes de la capital oaxaqueña coincidieron en criticar ciertas obras que se están llevando a cabo en el Centro Histórico, pues los responsables de las construcciones han utilizado media banqueta o en algunos casos la acera de forma completa, impidiendo el libre tránsito mediante estructuras de lámina.
Dichas estructuras en algunos casos abarcan media acera, por lo que los peatones ven reducido el espacio en que deben transitar, maniobrando en caso de que una o varias personas intenten cruzar al mismo tiempo.
Para Natalia, estudiante, no existe justificación para las personas que están realizando modificaciones a casas habitación y en afán de no permitir la visibilidad hacia el interior de la obra, interrumpen el libre tránsito en las banquetas, poniendo un conjunto de láminas.
“La verdad, es terrible lo que hacen, se adueñan de las calles y no permiten que exista tranquilidad al momento de caminar. Es lamentable porque ya no sabe uno como peatón a qué tiene derecho y a qué no”, expresó.
“Pareciera que en Oaxaca existen ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Los primeros tienen derecho a romper las reglas e incluso a poner en riesgo la vida de las demás personas por un afán personal”, aseguró.
Adultos mayores, un sector en riesgo
Doña Pilar, persona de la tercera edad, coincide en criticar este tipo de acciones por parte de ciudadanos que considera abusivos. “Tal parece que vale más proteger de las miradas una construcción, que la vida de un oaxaqueño. Yo considero que no es justo y también nada ni nadie debe estar por encima de la ley”, señaló.
La señora Pilar camina con mucha precaución para evitar caerse, pues a sus años un golpe puede dejar consecuencias de importancia. Considera una falta de respeto que un grupo de personas tenga tal cantidad de privilegios, que puedan ir en contra de las leyes y normas que rigen el sano convivir de la sociedad oaxaqueña.
“Mientras ponen en riesgo nuestras vidas, gozan de impunidad por parte de las autoridades, quienes supuestamente no han visto estos detalles, pero aún en caso de que los vieran, la solución sería la misma: el peatón que busque por donde pueda”, aseguró.
El señor Doroteo, todos los días sale a caminar con el fin de despejar su mente de las preocupaciones cotidianas, pero su sorpresa es mayor al darse cuenta que la calle ya es un territorio inseguro, hostil y sin ley.
“No puedo creer que se ponga en primer lugar el valor de una casa o negocio. El valor que tiene una persona de la ciudad sea menospreciado e incluso ninguneado porque un grupo de habitantes con recursos económicos, así lo considera”, expresó.
Banquetas completamente obstruidas, el problema más grave
Doña Pilar consideró que el problema más grave en su diario transitar en las calles de la capital oaxaqueña, es cuando se bloquea de manera completa el paso en la acera; tal como ocurre con ciertas construcciones en el centro de Oaxaca de Juárez.
“Debes bajarte de la calle, caminar entre los carros estacionados, o al lado de autos en movimiento, es lamentable”, aseguró en entrevista para NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca.
Indicó que las condiciones de su cuerpo no son las de antes, por lo que tan solo bajar de lo alto de la calle al arroyo vehicular ya implica un esfuerzo grande para su persona.
Don Doroteo aseguró que conforme ha pasado el tiempo, los valores en la sociedad oaxaqueña se han ido perdiendo. “Anteriormente, a las personas de la tercera edad nos veían con respeto, ahora solo nos miran como si estorbáramos, es lamentable”, afirmó.
La omisión de las autoridades, una constante
Doroteo, adulto mayor, asegura que las autoridades son las responsables del caos que se vive en la capital oaxaqueña. “Deberían aplicar las leyes, sin tomar en cuenta a la persona en cuestión. Pareciera que estamos ante un sistema en franca descomposición en donde lo más importante es hacerse de dinero”, expresó.
Para la estudiante Natalia resulta preocupante que también casas en mal estado provoquen interrupciones al tránsito peatonal. Pues tampoco se puede ver el trabajo de aplicar las leyes por las autoridades. “Vivimos en un sistema corrupto, en donde el dinero vale más que una persona”, sentenció.
“La verdad, es terrible lo que hacen, se adueñan de las calles y no permiten que exista tranquilidad al momento de caminar. Es lamentable porque ya no sabe uno como peatón a qué tiene derecho y a qué no”.
Natalia
Estudiante
“Anteriormente, a las personas de la tercera edad nos veían con respeto, ahora solo nos miran como si estorbáramos, es lamentable”.
Doroteo




