El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentó este lunes la presión sobre México y Canadá al sugerir que podría excluir a esos dos países de las tarifas al acero y el aluminio en el caso de que las partes alcancen un nuevo pacto comercial "justo".
Pero al culminar la séptima ronda de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la capital mexicana, el principal negociador estadounidense, Robert Lighthizer, aseguró que la revisión del pacto es más lenta de lo esperado con solo seis capítulos terminados de 30 pendientes, desde que las partes iniciaron las negociaciones en agosto de 2017.
"No hemos logrado el progreso que esperábamos", dijo.
De su lado, Trump arremetió en Twitter: "Tenemos grandes déficits con México y Canadá. El TLCAN, que actualmente está en renegociación, ha sido un mal acuerdo para Estados Unidos, gran reubicación de empresas y empleos. Los impuestos en el acero y el aluminio serán retirados únicamente si un nuevo acuerdo es firmado".
Trump había generado la semana pasada una interminable controversia global al anunciar la adopción de pesadas tarifas a las importaciones al acero (25%) y el aluminio (10%), medidas que impactarían especialmente a Canadá, el mayor proveedor de acero en el mercado estadounidense.
Este lunes, el mandatario claramente sugirió que México y Canadá solamente se verán a salvo de las pesadas tarifas si aceptan hacer concesiones en la mesa de negociaciones por el TLCAN.
En su mensaje de este lunes, Trump descargó su batería oratoria contra canadienses y mexicanos: a los vecinos del norte por su política comercial y a los del sur por considerar que no hacen lo suficiente en el combate a las drogas.
Respuesta de Canadá y México
Al cierre de la séptima ronda de negociación del TLCAN, la ministra del Exterior canadiense, Chrystia Freeland, dijo en conferencia de prensa que su país planea represalias si la Casa Blanca impone aranceles.
"Si hay restricciones, Canadá tomará medidas para defender sus intereses comerciales y continuaremos defendiendo a los trabajadores del acero y el aluminio", dijo la funcionaria.
Por su parte, el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, dijo que su gobierno esperará a que haya un decreto de Estados Unidos sobre el tema.
"Es importante con esta administración esperar que pasen del discurso y de los tuits a los hechos, todavía no hay un decreto presidencial", dijo el funcionario en charla con periodistas.
Guajardo, quien viajó la semana pasada a Washington para reunirse con el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, agregó que México pidió ser excluido de las tarifas del acero.
"La industria acerera más integrada es la de América del Norte. México compra más acero del que vende a Estados Unidos", argumentó.
