El brote y propagación del coronavirus (COVID-19) a nivel mundial, detuvo por completo cualquier tipo de actividad esencial, incluidas las clases. El ahora llamado ‘parón de marzo’ dejó sin clases a millones de estudiantes en el mundo, en México y en Oaxaca, por supuesto.
La medida inmediata que adoptaron las autoridades en nuestro país y en nuestro estado fue la de tomar clases en línea, por internet. Sin embargo, la realidad indica que no todos los alumnos tienen la posibilidad de accesar a la red; “si hay lugares en los que ni siquiera hay luz o agua, ahora imagínate el internet”, dijeron algunos padres de familia.
Ante esta situación, fueron muchas las voces que se alzaron para unirse a la iniciativa de que los alumnos no se pueden quedar sin concluir el ciclo escolar; las propuestas fueron muchas y muy variadas, sin embargo, hay una que tiene algo especial.
Rezago educativo
Desde el colegio Stanley Hall, ubicado en Tlalixtac de Cabrera, los maestros Felipe García Aguilera y Rosalía López Ángeles, director y subdirectora respectivamente, pusieron a disposición de la comunidad estudiantil de los niveles primaria y secundaria, material impreso para repasar las lecciones y con ejercicios para esta cuarentena.
La razón de su propuesta, dijo el director, es porque, desde su perspectiva, en México y sobre todo en Oaxaca, “tenemos un rezago educativo gruesísimo que nadie ve, de lo que nadie habla, por eso nosotros queremos hacer eso precisamente, poner nuestro granito de arena”.
Incluso, lamenta no poder hacer más por los alumnos, para quienes la ayuda no se limita solo a los alumnos del plantel o a los que viven en Tlalixtac, ya que los materiales están disponibles para todo aquel que los necesite sin importar el lugar del que acuda.
"Un granito de arena"
“Es eso, un granito de arena, porque lamentablemente no tenemos la fuerza para alcanzar a llegar a todo el mundo, a todo el público, pero si con esto podemos sumarle a unos cuantos y entregarles material... lo hacemos de corazón”, dijo el director.
Por su parte, la maestra Rosalía asegura que hasta ahora la respuesta por parte de la gente ha sido positiva, ya que son varios los alumnos, en compañía de sus padres, los que acuden en busca de ayuda; esto pese a que, en palabras de la propia maestra, “siento que nos tardamos un poco en publicar nuestra ayuda”.
“Ayer que vino un papá de secundaria, nos dice: '¿cuánto es?'… le respondemos 'no es nada' y él sorprendido, '¿de veras?', y nosotros 'no, no es nada'. O sea, vino con la desconfianza de que le íbamos a decir 'es tanto', pero no, la ayuda es gratuita y abierta a quien la necesite”, afirma la subdirectora.
Desigualdad tecnológica
Por otra parte, la iniciativa de los directivos del colegio Stanley Hall tiene un fondo que va más allá del brote de coronavirus y las afectaciones que causó, pues desde su perspectiva, el problema real se presentará cuando todo esto pase y los alumnos tengan que volver a clases.
“No hay cercanía de los maestros, no hay diálogos, no hay apoyo y no hay materiales; no hay más que puros pretextos para estar activos en esta cuarentena”, dijo el profesor García.
Cabe señalar que otro motivo más para ofrecer el material impreso a los estudiantes, surgió debido a que, de acuerdo con la maestra López, en sus clases en línea ha notado que de un total de 29 alumnos que tiene en su escuela, solo 10 o 12 se conectan, lo que deja en evidencia la desigualdad en el acceso a las herramientas tecnológicas para la educación.
Finalmente, el director fue claro respecto a la idea de que durante esta cuarentena, a los niños no se les debe ‘obligar’ a estudiar.
“Quien no conoce el modelo educativo, de cómo es la parte lúdica, emocional y de enseñanza-aprendizaje de los niños, se pierde mucho en el concepto de que el niño deja de ser niño porque estudia mucho”, concluyó.
“No hay cercanía de los maestros, no hay diálogos, no hay apoyo y no hay materiales; no hay más que puros pretextos para estar activos en esta cuarentena”. Felipe García, director del Colegio Stanley Hall
¡Chécalo!
Si necesitas material de apoyo, puedes pasar a recogerlo al colegio, ubicado en calle Constitución # 310, Barrio de San Antonio, Tlalixtac de Cabrera.
