Recolectores de materiales adheridos a la Confederación Nacional de Industriales de Metales y Recicladores (Conimer) marcharon ayer de Trinidad de Viguera hacia el zócalo, para manifestar su rechazo a la reforma a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) en el Congreso federal, porque pretende privatizar o concesionar los desechos.
La secretaria de la organización en Oaxaca, Patricia Cruz Lavariega, dijo que la modificación legal promovida por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tiene un "trasfondo doloso y de mala fe, porque va en contra del proyecto de nación del presidente Andrés Manuel López Obrador".
Expuso que la reforma empoderará a los municipios y estados más corruptos del país, así como a los grupos privilegiados de "siempre", porque creará uno de los monopolios más inconstitucionales de la historia moderna.
Subrayó que esta pretensión del PVEM afectará a dos millones 500 mil personas, entre recolectores y pepenadores de desechos, “perifoneadores” de vehículos recolectores, así como a las micro, medianas y grandes empresas,dedicadas al oficio en México.
En Oaxaca –asentó–, afectará a unas 14 mil familias que participan en esta actividad.
Con esto, resaltó que quedan en estado de indefensión legal quienes se dedican a la recolecta de los materiales valorables recicables y se favorecerá en general a quienes pretenden acabar con este sector, en vez de proteger el medio ambiente y la ecología.
“El PVEM, ni es verde, ni ecológico”, asentó.
Cruz Lavariega dijo que la Conimer espera un trato con dignidad y respeto, más no tratos privilegiados, porque la modificación pretendida por el PVEM causará una afectación irremediable a quienes viven directamente de esta actividad.
