El Centro Histórico de la capital luce apagado. Mientras que la página oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco por sus siglas en inglése) refiere sobre la “excelente muestra del urbanismo colonial español” y que los edificios de esta ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad son “verdaderas obras de arte de la arquitectura”, es deprimente la realidad sobre el escenario completo .
Recorrer esta parte de la ciudad es una experiencia llena de contrastes de colores, olores y forma de transitar, ya sea a pie o en automóvil.
Basura se acumula en las noches en diversas esquinas de las calles de la capital. FOTO: Javier Jarquín
El andador turístico Macedonio Alcalá, una de las principales calles del Centro Histórico, huele a abandono y descuido de sus ciudadanos y autoridades. Pasear por aquí puede ser desalentador, tanto para quienes lo han visto marchitarse, como para quienes esperaban más de éste.
Sus parques y jardines son parte de la tragedia sobre la imagen de la ciudad. Un referente es el jardín Labastida que guarda una caja de agua del Siglo XVIII, y también montículos de basura arrinconadas en las jardineras, en tanto pasa el servicio de aseo público. Las pintas con aerosol sobre la cantera remata la apariencia de este espacio.
Piso dañado
El deterioro es evidente en la esquina de las calle de Independencia y Macedonio Alcalá. FOTO: Javier Jarquín
La belleza de la cantera verde no luce más. El suelo del andador, de las banquetas y el camino está sucio, con hoyos y en otros tramos, desgajados. El estado que guarda el piso le resta valor a la majestuosidad de los edificios en este espacio.
Los chicles pegados sobre el piso restan atractivo y convierrten en accidentado el recorrido, del que además levantar la mirada puede costar una caída debido al grave deterioro de la cantera. Algunos tramos con parches y otros con guarniciones destrozadas.
NOTICIAS constató el estado físico de la infraestructura peatonal de esta calle; como puntos críticos, la acera que se ubica frente al edificio centra de la Universidad Autónoma Benito Juárez (UABJO) y la calle de Doctor Valdivieso, detrás de la Catedral.
En su momento, las grandes macetas colocadas en medio del andador turístico fueron un atractivo novedoso para los propios oaxaqueños; primero con nochebuenas y después con bugambilias. Las fotos en este escenario se hicieron comunes para los peatones, pero hoy dejaron de ser llamativas para cualquiera, pues a las plantas se les acabó la belleza.
Cruceros
Suelos disparejos y además, sin botes de basura; de ésto, los turistas se quejan. FOTO: Javier Jarquín
El deterioro se extiende a las calles que cruzan con el andador. En la esquina de Matamoros hay baches; pero el deterioro de la piedra de las vialidades en el Centro Histórico también es evidente en la calle de Morelos.
Una de las esquinas de la banqueta en la intersección de Macedonio Alcalá con Independencia está destrozada. Lo mismo en calles aledañas como Hidalgo, Armenta y López y Guerrero. Pues se presume que dichos daños se deben a los diferentes enfrentamientos registrados en la zona entre manifestantes con Policía del Estado, en diferentes fechas.
A oscuras
Tampoco hay lámparas en cercanías al zócalo. FOTO: Javier Jarquín
El alumbrado público en la zona sigue con deficiencias y por las noches es evidente la falta de lámparas, incluso en calles que rodean el propio zócalo y Alameda de León de la capital.
Este situación ha desatado críticas e inconformidad de vecinos, comerciantes y transeúntes que se sienten inseguros.
El Centro Histórico, el andador turístico, piden a gritos rehabilitación, cuidado de los ciudadanos y atención de las diferentes autoridades.
Murales rebeldes
La cantera, mancillada. FOTO: Javier Jarquín
Aquellos edificios que la Unesco menciona con fachadas convertidas en verdaderas obras de arte de la arquitectura, hoy están manchadas por pintas de aerosol; la verde cantera se ha perdido entre letras de rebeldía que, en muchas ocasiones son inentendibles, para el resto de la ciudadanía.
El derecho a la manifestación le ha costado caro este patrimonio de la humanidad; el paso constantes de marchas de protesta lo han lastimado con el vandalismo de sus fachadas y daños incalculables a una histórica ciudad.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es testigo de los lamentables hechos que han perjudicado inmuebles catalogados patrimonio, como lo son el templo de Santo Domingo y en la biblioteca Pública Central Estatal Margarita Maza de Juárez, sobre el andador Macedonio Alcalá, por lo que ha tenido que intervenir para limpiar la antigua cantera de pintura en aerosol.
El daño del grafiti
Hoy la imagen que ofrecen decenas de fachadas de antiguos edificios que alojan instituciones públicas o comercios privados, son la de un lugar que trata de cubrir con cualquier tono de pintura -diferente al resto del inmueble- la evidencia de un graffiti mal intencionado.
Con paredes tapizadas de cartelones rotos; pegamento, publicidad, propaganda y en otros casos, aún con mensajes de protesta, casi todas ellas contra el gobierno federal y estatal, otras más con destinatario directo.
Atestiguan deterioro
Los hoyos son un riesgo para los transeúntes que, además, no se percatan de ellos ante la oscuridad de las calles. FOTO: Javier Jarquín
En poco más de tres años, la asociación civil Salvando Vidas, ha vivido el deterioro del Centro Histórico; hecho que poco ocupa a las autoridades, afirma el presidente de este grupo, Manuel Chávez.
La asociación han instalado 219 tapas que se ubican sobre las banquetas de la ciudad, casi todas ellas en el Centro Histórico.
Manuel Chávez afirmó que los funcionarios municipales, en primera instancia, siempre se han justificado en que carecen de recursos públicos destinados para las mejoras de ese tipo, mientras que han atestiguado decenas de accidentes peatonales, entre ellos de personas de la tercera edad, por el mal estado de las aceras.
Recordó que las banquetas de la calle de García Vigil, en la última cuadra que dirige a la Alameda de León, se encuentran sin cantera desde hace más de dos meses, luego de reiniciada las obras para terminar el andador semi peatonal de esa calle, pero que hasta están detenidas.
Como Manuel Chávez, cientos de ciudadanos más añoran con siempre tener el Centro Histórico que se presume en las revistas y páginas de internet sobre el turismo nacional, y aquel Centro Histórico que se luce en cada julio por la Guelaguetza.
