Pasar al contenido principal
x

Carlitos, dueño de la ciudad

Foto(s): Cortesía
Redacción

De entre todo él, destaca su sonrisa; de menuda figura y ropita sucia, Carlitos pasea por la ciudad que dice es suya. Sus pequeños pies traspasan ya los sucios y gastados tenis, a los que hubo que cortarles la punta. Su pobreza no es nada con respecto a su enorme entusiasmo, su pasión y sus sueños.


Carlitos forma parte de una familia donde el padre - un hombre de 60 años-  es alcohólico, tiene tres hermanos más y su madre sale todas las mañana a buscar trabajo o a pedir limosna para garantizar la comida


A pesar de su corta edad - siete años- el pequeño es vendedor de canastitas, plumas, paletas o cualquier cosa que la gente de buena voluntad le obsequia para su negocio; no va a la escuela, lo más cerca que ha estado es en la puerta de los plateles que visita durante los recorridos para la venta.


“Es que no hay para mandarme a la escuela, además nos vinimos del pueblo porque mi papá nos pegaba, pero sí sé cuánto tengo que cobrar y la gente me ayuda para darles cambio”, relata el pequeño.


Conchis de seis, Macario de cinco y el pequeño Demetrio de dos años son sus hermanos; de ellos la primera lo acompaña en ocasiones o ayuda a su mamá a cuidar a los otros dos cuando de casualidad le “cae” una chamba para limpiar casas o lavar ropa.


El diálogo con Carlitos no es difícil, seguramente cuando crezca trabajará de “platicador”, como dice; la vida en calle le ha dado la oportunidad de conocer la ciudad y escuchar lo que se dice de la capital.



Carlitos y muchos niños más en condición de calle no saben que es un Día del Niño

“Hay turistas que me invitan a comer para que les platique de Oaxaca y otros me dan propina ni se por qué, como un señor el otro día me preguntó que si los que estaban protestando en el zócalo eran maestros y yo le dije que no, que esos ya trabajan y que me regala 50 pesos ¿tu crees?”, dice sorprendido.


A pesar de sus condiciones de vida, el niño oriundo de la mixteca asegura que es feliz, porque aunque sobreviven en un cuartito y muchas veces no hay para comer, su mamá y sus hermanos lo quieren mucho.


Ignora que existe el Día del Niño


Carlitos no sabe qué responder cuando se le cuestiona acerca del Día del Niño, ignora por completo que haya una fecha especial para celebrarlos, incluso él no sabe de festejos, pero eso no mina la felicidad que vive a su manera.


“Cada vez que veo un avión, corro para alcanzarlo, es como un juguete, así me divierto, también juego con otros niños que andan por aquí, pero no sabía de eso que me dices ¿y hacen fiesta, dan de comer, me dejan entrar?”, pregunta con sorpresa.


Triste realidad


Alicia trabaja en un restaurante del centro de la ciudad y cada mañana se escapa para dar un pan por lo menos a Carlitos que se ha ganado el corazón de mucha gente.


“Es un niño muy noble y sobre todo muy alegre, cualquiera con su historia se vendría abajo pero él te inyecta mucho ánimo, además es muy solidario con otros niños y si él recibe un pan lo comparte, lamentablemente hay muchos otros pequeños que ya están maleados y ese es el riesgo, que Carlitos se eche a perder”, comenta.


En la capital oaxaqueña, el número de personas en situación de calle y/o en condiciones de pobreza extrema que buscan sobrevivir de limosnas ha incrementado de forma alarmante y, aunque no existen registros oficiales de ello, el problema es más que evidente.



"Esos locos bajitos que cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, con nuestros rencores y nuestro porvenir": Joan Manuel Serrat

En ese grupo, es notoria la presencia de menores de edad que muchas veces son explotados. En el primer cuadro de la ciudad se refleja más el fenómeno ya que diariamente se observan niñas y niños vendiendo diversos productos o pidiendo ayuda.


Lamentablemente a pesar de esa notoriedad, no existe un diagnóstico preciso que dé cuenta de la dimensión que ha alcanzado la presencia de niñas y niños en situación de calle en Oaxaca, lo  que ha reconocido en diversas ocasiones la titular del Sistema local de Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (Sipinna), Rosario Villalobos Rueda.


Carlitos y sus hermanos, ni siquiera son visibles y junto con muchos otros el 30 de abril celebrarán su día buscando una forma de ayudar para que en sus hogares haya alimento.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.