CIUDAD DE MÉXICO, mayo 28.- Las campañas políticas que están por concluir estuvieron marcadas por el duelo de acusaciones, las filtraciones de supuestas corruptelas, vínculos con el narcotráfico, relaciones extramatrimoniales o riquezas malhabidas. El nombre del juego fue, otra vez, guerra sucia. Casi ninguna de las 12 entidades que renovarán gobernador se escapó del lodo.
La medalla de oro se la lleva Veracruz. Los candidatos Héctor Yunes Landa (PRI-PVEM-Panal) y Miguel Ángel Yunes Linares (PAN-PRD) se han dado con todo. Los ataques en contra de Yunes Linares se han centrado en el cuestionamiento sobre falsear su declaración patrimonial para ocultar su fortuna, negocios, propiedades en el extranjero e incluso vincularlo con casos de pederastia.
Héctor Yunes Landa se ha referido a su primo hermano como “un perverso y un enfermo sexual”. El ex director del ISSSTE acusó al candidato priísta de haberse “vendido” con el gobierno de Javier Duarte. Eso sin contar los audios, documentos y filtraciones sobre corrupción del gobierno de Duarte y hasta en contra de funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social federal.
La plata se la lleva Tamaulipas. Los principales aspirantes, Baltazar Hinojosa Ochoa (PRI-PVEM-Panal) y Francisco Javier García Cabeza de Vaca (PAN), se han acusado mutuamente de tener vínculos con el crimen organizado. Como prueba el PRI presentó una denuncia de hechos con imágenes tomadas de las redes sociales en las que se ve a hombres armados en una camioneta con el logo de campaña del panista. Enseguida se cayó la acusación al comprobarse que la imagen era un fotomontaje de un grupo de autodefensas de Michoacán.
El PRI insiste en que ha habido presiones de grupos armados que operan en la zona para que sus candidatos apoyen a García Cabeza de Vaca. Como parte del golpeteo político se han filtrado las propiedades del panista tanto en México como en Estados Unidos. Hinojosa incluso debió deslindarse de los ex gobernadores de Tamaulipas Tomás Yarrington e Ismael Hernández, acusados de beneficiar al narco.
Batallas
En Quintana Roo, el presidente del PRI, Manlio Fabio Beltrones, pidió a la PGR investigar al candidato a gobernador, Carlos Joaquín González (PAN-PRD), por presuntos vínculos con el crimen organizado. Incluso circularon fotos de una supuesta relación extramatrimonial.
El candidato del PAN a la gubernatura de Aguascalientes, Martín Orozco, es objeto de una guerra de spots en redes sociales en los que se recuerda que desde 2010 enfrenta un proceso penal por la permuta de varios terrenos que hizo en 2007 siendo alcalde, lo que generó que se le dictara una orden de aprehensión. Además de una serie de audios en los que el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, supuestamente negocia “apoyos” para su candidatura.
En Puebla, el PAN presentó una denuncia penal contra la candidata del PRI al gobierno estatal, Blanca Alcalá, por presuntamente haber cometido delitos como enriquecimiento ilícito y operaciones con recursos de procedencia ilícita entre 2008 y 2011, cuando fue presidenta municipal de la capital poblana.
En el mosaico aparece Hidalgo, donde el candidato del PAN al gobierno estatal, Francisco Xavier Berganza, exigió al candidato del PRI, Omar Fayad Meneses, asumir de manera abierta una presunta homosexualidad, durante el debate entre candidatos a la gubernatura que organizó el
Zacatecas no escapa. El PRI nacional exigió a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y a la Contraloría General del Gobierno de la Ciudad de México, investigar un presunto desvío de recursos públicos del delegado en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, hacia Zacatecas para beneficiar a su hermano David Monreal, candidato al gobierno estatal.
