Caminito de la escuela, apurándose a llegar… de esta manera, llevando mentalmente las notas del célebre Crí -Crí, padres y madres de familia, así como docentes de nivel básico acompañaron, entre prisas y desmañanadas, el regreso a clases del casi millón de escolares.
El profesorado, con la esperanza de un nuevo modelo educativo prometido por el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador; las madres y padres de familia, deseosos de un ciclo escolar sin incidentes para abarcar la totalidad de los días marcados en el calendario.
“Estamos optimistas porque especialmente en este sexenio se nos ha tratado de golpear, pero con la abrogación de la reforma educativa las cosas serán diferentes”, proclamó Óscar, director de la escuela primaria España, durante la ceremonia escolar.
Sincrónicos, los despertadores habían sonado en los hogares. Con los párpados resistiendo al sueño, arrancaron las labores diarias que implica el inicio de un nuevo ciclo escolar: la preparación de desayunos, almuerzos escolares. Los más organizados con los uniformes preparados y zapatos bien boleados, otros a buscar entre los cajones el pantalón, suéter y calcetines.
Algunos con el reloj sobre las 6:30 y otros con las manecillas a las 7:30 y los más atrasados, minutos antes de las 08:00 horas, comenzó el recorrido hacia los planteles.
A pie con las mochilas al hombro, con paso apretado para no llegar tarde el primer día. De la mano de sus padres, los escolares con la ilusión de un nuevo asiento en el salón, caras diferentes frente a clase, reencuentros con los amigos o más amistades.
Los que llegaron en autobús resintiendo el ajuste a la tarifa, sobre todos quienes tienen más de un hijo en la escuela. El viaje, apretujadito entre mochilas y loncheras se hace eterno con las manecillas del reloj correteando los minutos y el semáforo en rojo.
En vehículo o moto, el recorrido tampoco es menos estresante entre el cuello de botella formado en los cruceros más transitados de la capital. El claxon se escapa más de una vez sobre todo entre las víctimas de Morfeo.
“La primera semana es complicada en lo que nos logramos ajustar a los horarios”, expresa Laura detrás de la reja escolar en donde observa la cálida bienvenida que obsequian los escolares de sexto grado a quienes ingresan por primera vez a la primaria.
“Las nubes y el sol se abren de par en par en la casa del conocer”, expresa el pequeño orador frente a un público desmañanado pero ansioso de iniciar esta nueva etapa con ánimos renovados por las vacaciones.
La campana suena anunciando el retorno a las aulas durante los siguientes más de 180 días del calendario.
