En la calzada Francisco I. Madero, una de las vías de mayor circulación de vehículos automotores de la ciudad, los vecinos están molestos, fastidiados, por la obras públicas que constantemente llenan sus casas o negocios de polvo, ruido y escombro. Hace un año fueron los trabajos de construcción del circuito del Sitibús, ahora la introducción del drenaje pluvial.
Los vecinos acusan retraso en los trabajos y, con ello, daño a su economía familiar por la escasa clientela que visita sus negocios, toda vez que las banquetas están obstruidas por escombro, hay polvo y zanjas.
“Ya tenemos más de un año sin contar con comercio libre, normal, por los trabajos del Sitibús y ahora esto, no es justo; nadie se pone a pensar que nosotros dependemos de nuestros negocios; que todo esto nos afecta mucho”.
Afirman que sus ventas han bajado hasta un 50 por ciento, “pero nosotros venimos así desde el 2006 y todavía no nos reponemos, el conflicto magisterial y las obras nos ha dado en toda la torre a los comerciantes”.
La obra que no fue
Mientras una máquina conocida como Mano de chango abre la zanja para colocar la tubería del drenaje pluvial, los vecinos comentan que hace meses ya se había abierto el canal para colocar las tuberías, pero los vecinos de las colonias de abajo se inconformaron y los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO), lo volvieron a rellenar.
“Ahora volvieron a abrir la zanja y dijeron que en dos meses, máximo, se concluiría la obra, ya se está acercando el plazo y todavía no se termina, vamos a ver si cumplen”.
Aunque agrega que existen contingencias que están más allá de la empresa constructora Sierra Madre Oaxaqueña o de la propia SAPAO, como el robo de la tubería de cobre del agua potable. “Ayer (miércoles) por la noche vinieron a robarse la tubería, un vecino los correteó y dejaron ahí tirados los tubos que ya habían cortado, ahora hay que ver cuánto se tardan en volver a conectar el agua potable”.
En la misma calzada Madero esta zanja no ha sido cubierta con asfalto. FOTO: Mario Jiménez
Añaden que desde hace dos semanas carecen de agua potable por la obra de drenaje pluvial y ahora se roban la tubería. “Por suerte nosotros tenemos cisterna, si no tendríamos que comprar el líquido a las pipas, pero dónde se estacionarían, no hay lugar aquí, va a bloquear toda la carretera”, comenta un joven habitante del lugar.
Dice que el abundante tráfico de automóviles y camiones en la calzada Madero complica la situación. “Aquí pasa mucho taxi foráneo, de los que van a la Central de Abastos, y camiones urbanos, entonces ellos complican más las cosas, porque por la noche esto es una autopista para ellos, no respetan el semáforo y hasta echan carreritas”.
“La obra es necesaria”
La señora Lilia Ramírez comenta que apoyó la realización de la obra, porque cada que llueve el agua entra a su negocio, una estética. “De hecho, cada que llueve tengo que colocar una tabla en la entrada para que el agua no inunde”.
-¿Le ha causado pérdidas el agua pluvial?
-Sí, hace poco que hubo una granizada el agua entró como si fuera río, entonces todo lo que teníamos abajo se echó a perder.
Doña Lilia Ramírez comentó que el agua de lluvia ingresa a sus negocio y le causa pérdidas económicas. FOTO: Mario Jiménez
Añade que este problema de las agua pluviales tiene mucho tiempo, “por eso ahora que presentaron el proyecto del drenaje pluvial, lo apoyamos”.
“Cuando estaban construyendo la vía del Sitibús les comentamos que aquí se retenía mucho el agua en tiempo de lluvias y que esto afectaba nuestros negocios y casas, pero nos dijeron que no había presupuesto para eso; por ello ahora que nos dijeron que ya estaba el presupuesto aceptamos que se hiciera, aunque nuevamente nos íbamos a ver afectados”.
-¿Y dónde guarda ahora su automóvil?
-En un estacionamiento, por 50 pesos la noche.
Afectados por la lluvias
El señor Javier Vásquez Herrera expresa que en temporada de lluvias la calle Montes de Oca se convierte en una río, toda vez que bajan las aguas de las colonias Panorámicas del Fortín, Santa María y otras y no hay drenaje pluvial. “Toda el agua se concentra acá, aquí es donde se estanca y afecta a los vecinos, por eso gestionamos esta obra”.
Dice que la obra empezó en marzo, incluso se abrió la zanja, pero un grupo de vecinos inconformes se opuso y se suspendió, “ya logramos que tomarán acuerdos con SAPAO y por eso se reinició este proyecto”.
El señor Javier Vásquez Herrera aseveró que la obra es necesaria y urgente. FOTO: Mario Jiménez
“Es una obra muy necesaria, urgente, aunque reconocemos que causa molestia a los vecinos, sobre todo después de que las obras del Sitibús se detuvieron y no se cumplió con el plazo establecido. Hay molestia, fastidio, pero es necesaria la obra; hubo más molestia porque empezó la obra y se suspendió”.
-¿Y quién va a reponer los tubos de cobre que se robaron?
-Bueno, ya hablamos con SAPAO y los representantes de la constructora encargada de la obra y convenimos que será la empresa quien reponga los tubos.
“Ahora ya se van a cumplir los dos meses de plazo para la realización de la obra, por eso estamos checando que se haga bien, porque queremos calidad, no cantidad; queremos que los trabajos se hagan lo mejor posible”.
El robo de la tubería de cobre es un muestra de la inseguridad en la zona. FOTO: Mario Jiménez
