Gilberto Caminaba con su esposa en el Paseo Juárez, El Llano. Minutos antes estacionó su vehículo sobre la calle Pino Suárez, a un costado de la capilla Belém. Escuchó un ruido profundo, corrió sólo para descubrir que una vieja y enorme rama de un higo había caído sobre su auto.
La noche no podía ser más tranquila en El LLano, niños jugando, parejas platicando y personas caminando. Alrededor de las 20 horas cuando esa calma se perdió. Parte del emblemático árbol que sobrevive en la parte norte del parque oaxaqueño se vino abajo.
No hubo lesionados, pero la calle Pino Suárez se cerró a la circulación y dos autos cedieron ante el peso de los troncos. Gilberto Jiménez García, propietario de uno de los vehículos dañados narró, “estaba frente a la iglesia cuando escuché un fuerte ruido y vine a ver. Parte de árbol cayó sobre mi auto”.
FOTO: Emilio Morales
Resaltó que nadie se había acercado o dialogado sobre la reparación de los daños, pues el higo está dañado.
No es la primera vez
En junio del 2017 fue el primer aviso. En esa ocasión un negocio fue el afectado. Desde entonces no hay atención, se queja un vecino, quien mira atento como los bomberos ayudados de motosierras cortan las ramas.
“Ya había pasado una vez y ahora la rama que se cayó ya no pudo soportar el peso. Ojalá y las autoridades lo vengan a quitar porque se va a terminar de caer”, afirma Benigno Luján, vecino de la zona.
Con la experiencia que le han dado los años, Benigno destaca que no es el único árbol que corre riesgo de caer, “gracias a Dios no había más carros ahí, porque ¿Quién los va a pagar?”
¿Y Protección Civil?
Bomberos debieron echar mano de motosierras para seccionar la rama del higo derrumbado. FOTO: Emilio Morales
Por más de dos horas la Policía Municipal, Estatal y los Bomberos laboraron para quitar los escombros del árbol caído, sin embargo, los grandes ausentes fueron los integrantes de Protección Civil.
“Resultaron dañados dos vehículos, no había ni viento ni nada. Llegaron los bomberos, Policía Municipal, pero hacen falta Protección Civil”, informó Agustín Gaytán Mesinas, de la Policía Estatal.
“Las raíces ya están podridas”, dijo Sebastián Méndez, de la Policía Municipal, “solo fueron daños materiales, no hubo lesionados. Tiene apenas un año que se cayó una rama”. Mientras los Bomberos presurosos trabajan para abrir la calle a la circulación.
