SAO PAULO, Brasil.- Manifestantes se concentraron el domingo en Sao Paulo para exigir que el presidente brasileño, Michel Temer, sea retirado del cargo y se mostraron indignados por gran cantidad de sus medidas, mientras el asediado líder trataba de eludir algunas de las críticas.
Cientos de personas se reunieron el domingo en una avenida principal de Sao Paulo para exigir un juicio político. Representantes de partidos políticos y movimientos sociales también se manifestaron contra la propuesta del Gobierno de poner un tope al gasto público para frenar el déficit, lo que muchos temen dará como resultado recortes profundos en educación y atención de la salud.
Otros protestaron contra la corrupción rampante en la política y criticaron no sólo al Gobierno actual, mientras que algunos se quejaron de la falta de vivienda adecuada.
Muchos criticaron la forma en que Temer llegó al poder. Él era vicepresidente de la presidenta Dilma Rousseff, quien fue sometida a juicio político y retirada del cargo a principios de este año, y los manifestantes dijeron que eso significaba que él no tenía poderes para aprobar cambios amplios en los programas de gobierno.
