A sus 17 años Álvaro Emilio Galván Sandoval tiene claro qué quiere para su vida profesional y él mismo encontró el medio para forjar ese futuro. De entre 700 aspirantes obtuvo una de las 18 becas que en este año otorga el Colegio del Mundo Unido en México para que estudie su bachillerato en la India.
Para el joven de origen oaxaqueño que desde hace dos años radica en Aguascalientes con su familia, la beca la ve como una llave para abrir puertas en su desarrollo profesional, el aprendizaje y maneras diversas de entender el mundo.
Eso se entiende porque a partir de agosto vivirá en Mahindra United World College of India, un internado internacional que desde 1997 se estableció en 175 hectáreas de reserva ecológica de Maharashtra, India.
Como él, otros 120 jóvenes de entre 16 y 19 años y provenientes de igual número de países se sumarán a otros 80 que nacieron en la India. Juntos cursarán sus estudios preuniversitarios, aprendiendo a la vez, unos de otros.
Fascinación por conocer el mundo
De la mano de su padre Mario, a los 12 años Álvaro conoció España, Inglaterra y Francia. Cuando tenía 15 años su tía Ana lo llevó a visitar Nueva York. A esa edad ya dominaba el inglés gracias a que cursó su educación primaria en una escuela particular bilingüe, en la ciudad de Oaxaca.
Fue su familia y profesores de la preparatoria de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, donde actualmente cursa el cuarto semestre, quienes hicieron sinergia para que Álvaro encontrara la información de la beca del Colegio del Mundo Unido en internet.
“Es una historia un poco rara”, cuenta del otro lado del teléfono y acepta que cuando lo intentó, la convocatoria ya había cerrado, pero la espero para abril de 2018. La primera etapa fue mandar sus documentos. En total sumaron 700 los aspirantes de todo el país.
Una primera selección redujo ese número a 500. Todos se presentaron en la Ciudad de México para un examen de exploración del nivel académico.
Su promedio actual de 9.7 le facilitó a Álvaro las cosas. Pasó a la siguiente selección de 120 jóvenes que de manera virtual debían requisitar un cuestionario con respuestas “estilo ensayo, reflexiones, análisis, cosas muy específicas”.
Un nuevo recorte lo dejó entre 60 aspirantes que se conocieron un fin de semana en actividades donde resultaron seleccionados 30 para entrevistas con sinodales.
Al final 18 mexicanos iŕan a las sedes que el Colegio del Mundo Unido tiene en 17 países. Álvaro estará en la India con una beca de más del 90 por ciento de los 760 mil pesos anuales que cuesta el internado, por su alto nivel académico.
“Yo quiero convertirme en servidor público”, pero antes en sus planes está el estudiar la licenciatura en economía en una Universidad de la Ciudad de México.
Lo dejan volar
Una vez que Álvaro suba al avión que en agosto lo llevará a la India, su padre Mario Galván Ariza, licenciado en filosofía y maestro en comunicación, tiene claro que significa que “ya se va de la casa” porque
Cuando Álvaro vuelva a México difícilmente cuando regresará a estudiar a Aguascalientes, a donde la residencia familiar cambió en 2017 por el proyecto de instalar un restaurante.
“Siempre ha sido muy maduro, le ha gustado platicar con gente grande que con niños, los recreos en la primaria los iba a pasar con la encargada de la biblioteca en lo que sus compañeros jugaban, esta idea de estudiar en el extranjero siempre le ha atraído”, dice con orgullo y sentimientos muy encontrados por un logro que “se veía venir”.
Su madre Arlette Sandoval Bolaños, licenciada en enseñanza en lenguas extranjeras por la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, también está orgullosa, pero no porque su hijo mayor vaya a vivir dos años en la India, sino porque sabe lo que quiere y lo ha conseguido.
“La idea de la educación no es lograr que mis dos hijos se vayan a estudiar al extranjero, sino que se conozcan y descubran lo que les haga feliz. Lo que más orgullo me da es que él sabe supo qué quería y lo consiguió”, dice con seguridad.
