Habitantes de San Pedro y San Pablo Ayutla arribaron a la capital oaxaqueña para exigir castigo a las autoridades de Tamazulápam del Espíritu Santo, a quienes señalan responsables del asesinato de uno de sus pobladores, la privación ilegal de la libertad de 4 mujeres, el despojo de 20 familias y la destrucción del tanque que proveía de agua a la comunidad.
A un año de los hechos, los afectados advirtieron no permitir la instalación de casillas electorales el próximo 1 de julio, protestar en la fiesta de la Guelaguetza y ejercer justicia por mano propia, en caso de que las autoridades gubernamentales permanezcan sin darles respuesta a sus demandas.
La mañana de ayer, los pobladores de Ayutla realizaron una marcha fúnebre del Jardín Conzatti hacia el Palacio de Gobierno en el centro capitalino.
"Ayuuk", la banda de la comunidad tocó piezas tradicionales fúnebres, en recuerdo de Luis Juan de Guadalupe, el comunero que perdió la vida tras recibir impactos de arma de fuego de parte de pobladores de la comunidad vecina el pasado 5 de junio del 2017.
"En otros momentos venimos con nuestra música y nuestra cultura para compartir y hacer Guelaguetza en su sentido más real, pero hoy no podemos mostrar alegría, el pueblo está de luto. Nosotros no olvidamos nunca a nuestros muertos", externó la presidenta municipal Yolanda Pacheco Morales.
La autoridad lamentó la omisión de la Secretaría General de Gobierno, pues afirman que han permanecido un año sin servicio de agua potable por la destrucción de su manantial en manos de los habitantes de Tamazulapam.
"Nada de esto ha merecido atención ni justicia. El tanque lo construímos desde hace treinta años y proveía de agua potable a toda la comunidad. En todo este año hemos tenido que sobrevivir con lo poco que captamos de agua de lluvia", lamentó Pacheco Morales.
Condenó que la Fiscalía General del Estado, a pesar de contar con órdenes de aprehensión hacia los responsables, hasta la fecha no se ha ejecutado ninguna de ellas.
