Pequeños empresarios de la capital oaxaqueña señalan que el aumento de impuestos a las aplicaciones, como es el caso de una plataforma para pedir comida a domicilio, les ha afectado en los ingresos que perciben al hacer uso de ella.
Señalan que al inicio de su contrato, el cobro de comisión era de 35 por ciento, mientras que actualmente es de más del 40 por ciento, además de que no pueden hacer un aumento a los precios por política de la empresa.
Gerardo Martínez, empresario de una cafetería, señala que al comenzar a hacer uno de la aplicación, aumentó dos pesos a cada producto que vendía desde ella, para que tuviera la misma ganancia como si se comprara en su local, pero meses después, la empresa le solicitó mantener el mismo precio que en su menú.
“Ahora, con estos nuevos impuestos que se agregaron en las aplicaciones, nos ha afectado mucho porque aunque le venden al consumidor el producto en el precio, nosotros solo recibimos el 50 por ciento y no nos conviene”, menciona.
De acuerdo con los empresarios que están inscritos en esta plataforma, antes no se les cobraba el Impuesto Sobre la Renta (ISR) ni el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el cual actualmente es de 6 y 16 por ciento, respectivamente.
El empresario detalla que en un pedido de 100 pesos se pagan 30 de comisión, 28 del costo del producto, 22 en mano de obra y 16 del IVA, por lo que restan 4 pesos que no son suficientes para el pago de renta, servicios y demás.
Prefieren vender con otras empresas
Por su parte, Graciela Cruz, también empresaria, comparte que el contrato que tiene con la empresa es de un año, el cual ha pensando en cancelar al iniciar la Nueva Normalidad, ya que actualmente ha sido una buena opción.
“La verdad, me ha ayudado mucho, porque desde el inicio de la cuarentena aumentaron los pedidos a través de la aplicación; no obstante, desde estos impuestos, prefiero no activarla a veces, porque no logro recuperar lo vendido”, detalla.
Comparte que de los casi siete mil pesos que vende a través de la plataforma, sólo se le depositan cuatro mil en promedio, por lo que cada vez está más convencida en cancelar su contrato.
La microempresaria menciona que ha optado por utilizar empresas de envíos que son de origen oaxaqueño, las cuales tienen buen servicio y son locales, a diferencia de la aplicación que es a nivel mundial.
“Otro problema que he tenido, es que según el radio es de cinco kilómetros, pero esa distancia no se cumple y muchos clientes no pueden comprarme, a diferencia de las empresas oaxaqueñas que sí recorren más distancia”, manifiesta Gerardo.
Algunas ventajas
Ambos comerciantes admiten que la aplicación cobra solamente 25 pesos por llevar el envío, mientras las empresas cobran desde 30 pesos, pero es sólo eso, sin impuestos como IVA o ISR.
Asimismo, agregan que a diferencia de antes de la imposición de impuestos, ellos no podían facturar esas ventas, ya que la empresa les enviaba solamente una nota sencilla, pero actualmente la empresa ya cuenta con una razón social en el país y puede generar las facturas.
Graciela señala que también gracias al aumento del uso de la aplicación durante la contingencia sanitaria por el COVID-19 , todos los días prepara los productos que tiene a la venta en esta plataforma, ya que le ha ayudado a darse más a conocer.
“Admito que me ayudó en un principio, pero ahorita ese dinero ya no lo podré recuperar, así que prefiero invertirle a publicidad, que saldrá más barato, apoyar a empresas oaxaqueñas y cancelar mi contrato”, subraya.
Sobre el impuesto
Desde el pasado 1 de junio, las aplicaciones móviles que ofrezcan servicio tienen que pagar impuestos en México, derivado de las reformas fiscales que se aprobaron para este año en el Paquete Económico Federal.
Las medidas van dirigidas a los prestadores de servicios digitales residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que operan como intermediarios en actividades realizadas por terceros, como es el caso de la plataforma de envíos.
De acuerdo con el reporte Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2019, la recaudación de impuestos de las apps podrían tener una derrama económica de más de 3 mil 500 millones de pesos.
