SANTA LUCÍA DEL CAMINO, Oaxaca.- Asaltos a transeúntes y robos a negocios son los delitos que se han vuelto cotidianos en la colonia Calicanto, que de acuerdo con los relatos de los vecinos, esto aumentó a principios del año pasado.
Una de las vecinas entrevistadas señala que es en la mañana cuando los asaltantes aprovechan que madres de familia llevan a la escuela a sus hijos, para interceptarlos con navaja en mano.
“Hace unos días asaltaron a una vecina sobre la calle Prolongación de Calicanto; ahí es donde ocurren regularmente; gracias a Dios, a mí aún no me ha tocado”, relata.
Otro punto peligroso, comenta la vecina, es en las inmediaciones del Río Chiquito, pues es común que los vecinos circulen por esas calles después de las 19:00 horas, ya que vienen de sus trabajos.
Roban a negocios y casas
Una comerciante, cuyo local se ubica sobre Prolongación de Calicanto en la colonia Primavera, relató que hace cuatro meses fue víctima de los amantes de lo ajeno, quienes arribaron haciéndose pasar por clientes.
“Eran cuatro, uno me pidió un producto, otros dos distrajeron a mi hija y el otro fue el que se llevó mi monedero y cuando vi, en la esquina había un automóvil que los estaba esperando, se subieron y corrieron”, recuerda.
Afirma que los asaltantes han utilizado ese mismo modus operandi en otros comercios de la misma avenida.
“Antes había una zapatería sobre esta calle y entraron a robar; el dueño era una persona mayor y ni así se tentaron el corazón”, lamenta la comerciante.
Reposición de luminarias, muy caro
La comerciante señala que debido a que las luminarias ubicadas sobre la avenida no funcionan desde hace meses, eso ayuda a las personas para que puedan delinquir en los establecimientos que ahí se encuentran.
“Las colocaron hace cinco años y se veía bien bonito. Hace unos días vinieron a revisarlas, pero dijeron que salía caro sustituirlas y así siguen, sin dar luz”, detalla.
Lo mismo ocurre en la colonia Calicanto, donde los vecinos han reportado que las lámparas ya no sirven o están fallando; sin embargo, no las han cambiado, lo cual provoca que las personas que deben caminar por estas vías, sobre todo estudiantes de la secundaria aledaña a la colonia, sean propensos a sufrir un asalto.
“Eran como las siete de la noche cuando pasó un jovencito muy espantado, le pregunté que qué le sucedió y me dijo que lo acababan de asaltar; venía de la escuela”, lamenta la vecina.
Detalla que a pesar de que llaman a la policía, éstos tardan en llegar. Por eso, entre vecinos se han organizado con silbatos y rondines para que en caso de emergencia, ellos salgan a ayudar.
Quitan módulo de policía
La vecina supone que el aumento de la inseguridad se deba a que hace un año les quitaron un módulo de policía que se ubicaba a un lado del Río Chiquito, pues al parecer fue por un recorte de personal.
“Cuando estaba el módulo, pues aquí estaban los policías y los rondines en las calles eran regulares; ahora, también pasan, pero no con tanta frecuencia”, lamenta la vecina.
Agregó que en noviembre, autoridades municipales colocaron en algunas viviendas stickers y lonas con la leyenda “Vecinos vigilantes”, además de números telefónicos para comunicarse en caso de emergencia.
“Nos cambiaron el módulo por unas lonas, pero ni así ha disminuido la delincuencia”, concluyen.
