El Congreso del estado aprobó aplicar una sanción de tres meses a tres años de prisión, adicional a la pena que le corresponda por la comisión del delito, a quienes roben insumos y medicamentos destinados a las instituciones de salud pública o privada o se encuentren en sus instalaciones.
Además, a quienes cometan robo de productos, material vegetativo silvestre o endémico, que cuente con denominación de origen en términos de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, desde su etapa de plantación, crecimiento y hasta la de aprovechamiento, se encuentren o no adheridos al suelo, así como insumos o herramientas agrícolas.
Al aprobar diversas adiciones al artículo 369 del Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Oaxaca, también aprobaron aumentar en la misma proporción las penas cuando siendo empleado de una institución bancaria o financiera participe en la comisión del delito de robo; y cuando se cometa el delito dentro de una institución educativa pública.
Así como cuando se cometa en la vía pública utilizando cualquier medio de transporte que otorgue ventaja al sujeto activo para cometer el robo o huir.
El dictamen establece que el robo de medicamentos, insumos médicos y equipos de protección han aumentado con motivo de la pandemia de COVID-19, lo que además de constituir un delito pone en riesgo la integridad física y lo más preciado, la vida de las personas.
“Es por lo anterior y ante la importancia de proteger los insumos médicos esenciales como son los respiradores, cubrebocas, trajes especiales de médicos, así como medicamentos y demás equipo de protección, para que estos lleguen al destino para el cual fueron adquiridos, que se propone adicionar una fracción XI al artículo 369 del Código Penal, a fin de incluir como calificativa del robo, en cuestiones de insumos médicos, medicamentos y equipos de protección personal de las instituciones de salud pública y privada, con independencia del valor de lo robado”.
Por otra parte, manifiesta que el atraco más común en la industria mezcalera es el robo de la plántula, hijuelos de agave y maguey maduro. Pérdidas que oscilan entre 60 mil hasta un millón de pesos por hectárea. Estas prácticas son cada vez más comunes, pues el robo en esta, no tiene castigo ejemplar.
Añade que es obligación del estado velar por la biodiversidad que se ve amenazada por individuos que pretender sustraer los medios biológicos oaxaqueños, para obtener un lucro mal habido, que además muy probablemente tiene el fin de llevar a engaño a los consumidores del fruto de estas plantas, pretendiendo hacerles creer que su origen fue en el territorio que surgieron.
