Este martes el Senado de la República aprobó que los ciudadanos entreguen al gobierno sus datos biométricos como huellas dactilares, escaneo del iris de los ojos, o reconocimiento facial para poder poseer un teléfono celular en el país.
El dictamen aprobado plantea que se modifiquen la Ley Federal de Telecomunicaciones y la Ley de Radiodifusión para que el gobierno federal cree un Padrón Nacional de Telefonía Móvil que estará a cargo de Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), por lo tanto, los datos serán recabados por el IFT o de lo contrario se cancelarán las líneas telefónicas.
Se contempla que la información que se solicitará a la ciudadanía será nombre del titular de la línea, número de celular, fecha y hora de activación de la línea de telefónica; nacionalidad del usuario, número de identificación oficial con fotografía y CURP.
También se aportarán los datos biométricos del usuario y domicilio, datos del concesionario de telecomunicaciones, esquema de contratación de la línea, y si ésta es de postpago o prepago. Para el caso de las líneas móviles que se hayan adquirido con anterioridad, los concesionarios tendrán dos años para recabar su información.
A su vez, Morena señaló que la intención de aprobar esta ley es para frenar los hechos delictivos que se realizan mediante el uso de teléfonos celulares.
"Debe quedar claro que la información contenida del Padrón Nacional de Telefonía Móvil, será de gran utilidad en la estrategia de seguridad, su obtención y utilización estarán apegados a los estándares constitucionales”, finalizó el senador de Morena, Salomón Jara.
