Aunque el nuevo modelo educativo aborda la desaparición de las optativas en Secundarias Técnicas, mejor conocidas como “talleres”, los padres de familia capitalinos afirman que esto no se llevará a la práctica, pues aseveran que las instituciones deben continuar operando de la misma manera si no se quiere poner en riesgo el futuro de los alumnos.
“¿A cuántos muchachos que ya no pueden seguir estudiando no les ha servido lo que aprenden con los talleres? Ayuda mucho porque es un oficio que saben hacer y de eso pueden ganarse la vida poco a poco”, defiende doña Cecilia, madre de Paulette, quien estudia en la Escuela Secundaria Técnica número 1, de la capital oaxaqueña.
La mujer, rememora que ella aprendió sobre la industria del vestido, gracias a los talleres de secundaria.
“Seguí estudiando hasta la prepa. Yo, actualmente me gano la vida como costurera y también tengo una tiendita; pero mis primeros ingresos los obtuve gracias a lo que aquí me enseñaron. Entonces, es una ofensa que esto cambie”.
Rechazan los cambios
Aunque admite que los conocimientos se seguirán brindando, señala que los fines son otros.
“¿Para qué quieren modificar las cosas? Todo está bien como está. Mientras más modifican, más alteran la educación de los niños. Me opongo totalmente a que pongan en riesgo sus aprendizajes, porque estos, además de ser parte de calificaciones, son importantes por lo que aprenden para la vida”, expone.
En la entidad, docentes que imparten tecnologías en alrededor de 2 mil 510 secundarias podrían estar en riesgo de perder su empleo, y ante esto, los padres también definen su posición.
“No se vale, los muchachos se encariñan con los maestros de sus talleres, y además los capacitan sobre actividades que significan ingresos para su futuro. Soy de la idea en que siempre se debe aprender y enseñar un poco más de la cuenta, y es lo que yo veo que los maestros hacen aquí; por eso, los niños los valoran y les ponen atención”, señala al respecto doña Gisela Domínguez, madre de Josué, alumno de la Escuela Secundaria Técnica #118.
En cambio, para don Porfirio, la permanencia de los catedráticos es algo que está fuera de sus preocupaciones, pero sobre la posible desaparición o cambio de modalidad de los talleres, explica que su postura es negativa.
"Los profesores tienen aspectos buenos y malos que no vale la pena pronunciar. Al final, lo que importa es que a nuestros hijos se les eduque como se debe, como está previsto en los planes de estudio. Y los talleres son una de las razones por las que inscribí aquí a los niños. Y es lo que se debe poner en la balanza.” opina.
Opiniones contradictorias
Asimismo, señala que las marchas u otros medios de manifestación social no serían la opción para reclamar la permanencia de las optativas.
“Sería un cuento de nunca acabar. Como padres debemos informarnos y dialogar con las autoridades responsables. No permitir que se limiten las capacidades de los niños”, exhorta.
Aunque los padres de familia tienen opiniones contradictorias sobre posibles movilizaciones en el caso de que se defina la exclusión de los talleres en las aulas, la sentencia es única: no permitir que la desaparición de optativas se concrete.
"Los maestros tienen nuestro apoyo. Los muchachos tienen el derecho de recibir preparación en máquinas y herramientas, en la confección, en computación y todos los talleres; no hay necesidad de poner esto en duda", reflexiona doña Gisela.
Profesores de escuelas secundarias han señalado que los talleres desaparecerán para dar su lugar a clubes. Los mismos han manifestado su oposición, pues explican que las clases de electrónica, computación, estructuras metálicas, diseño y artes plásticas, y diseño industrial, serán sustituidas por danza, ajedrez, karate y capoeira, entre otros.
