Comerciantes establecidos y habitantes de la capital oaxaqueña denuncian que el comercio en la vía pública o mejor conocido como “ambulantaje”, no sólo provocan una mala imagen a la ciudad y venta desleal, también impiden la movilidad y dañan los edificios y espacios públicos.
Gabriel Mendoza, dueño de una tienda de artesanías ubicada sobre el Andador Turístico, recuerda que por varios años, los comerciantes con puestos semifijos sólo se instalaban sobre esa calle durante las temporadas altas de vacaciones, pero desde hace tres años ya son permanentes.
Señala que la instalación de estos sólo provoca una venta desleal, ya que ofertan los mismos productos que él, pero con peor calidad y a precios más bajos, por lo que le ganan las ventas.
“Los ambulantes están justo en la puerta de mi local y antes de que los turistas entren aquí, ellos ya los están interceptando y vendiéndoles los productos y mientras, nosotros no generamos nada de ingresos”, expone.
A pesar de que en días recientes se limitó la entrada a algunos comerciantes que no contaran con el permiso para trabajar en esos espacios, el comerciante afirma que no es suficiente, pues sólo será por un tiempo y después habrá más.
“Si les permite la venta a algunos, después habrá otros. Llevo varios años en esta calle y he visto cómo ha ido en aumento el ambulantaje en el Centro Histórico”, lamenta.
Dañan la ciudad
Doña Margarita García, quien aprovechó que está “un poco” despejado el zócalo capitalino, denuncia que los comerciantes en la vía pública no tienen amor por la ciudad, pues la han maltratado.
“He visto vendedores que amarran alambres o colocan sus cosas sobre las bancas de los parques y me he acercado a preguntarles si no les duele hacerle tanto daño a la ciudad o por qué no cuidan los espacios públicos”, comparte.
Agrega que la cantera ha sido dañada por los comerciantes y también por las personas que se instalan con juegos mecánicos durante fiestas patronales, como actualmente está ocurriendo en el Jardín Morelos.
“Cuando se instalaron en El Llano, rompieron los escalones de cantera, plantas y dejaron mucha basura; yo creo que ocurrirá ahora en el Jardín Morelos y nadie los va a sancionar”, lamenta.
Por su parte, Mercedes Martínez, quien también es ciudadana de la capital, señala que la mayoría de los árboles del zócalo se están debilitando por cargar los mecates que sostienen las lonas de los comerciantes que hay en esa zona.
“Ya dijeron que se pueden caer los árboles, pero los vendedores le echan más peso con las lonas; creo que no dimensionan la gravedad de eso y ni así se quitan”, reclama.
Limitan la movilidad
A través de redes sociales, los capitalinos han denunciado que los puestos de la feria que están en el Jardín Morelos limitan la movilidad, ya que los transeúntes deben caminar por la carretera, pues los comerciantes se han adueñado de las banquetas.
“De un lado hay doble fila, en el otro están los puestos, sólo hay un carril disponible y ¿para nosotros los transeúntes? nadie se preocupa por hacernos un espacio, ya que somos los más vulnerables a un accidente”, resalta un ciudadano mientras camina sobre la carretera.
Agrega que en la calle de Las Casas ha ocurrido lo mismo, pues los comerciantes que no pudieron entrar al primer cuadro de la ciudad se instalaron ahí, por lo que los carros ahora no pueden circular por esa vía.
“Los comerciantes se están adueñando de las calles del Centro Histórico. Yo me acuerdo que cuando era chico, mi papá nos traía aquí y podíamos disfrutar de las calles sin tanto carro y tanto ambulante; yo creo que eso sólo quedará en el recuerdo”, estima.



