Casi un centenar de funerarias dejarían de operar en toda la entidad si los Servicios de Salud de Oaxaca y la Secretaría General de Gobierno no intervienen para que autoridades municipales de Tlalixtac de Cabrera y San Pablo Etla dejen sin efecto la clausura temporal que entre finales de abril y mayo impusieron a dos hornos crematorios.
Ayer por la mañana, integrantes de la Asociación de Funerarios del Estado de Oaxaca lograron una reunión en las oficinas centrales de Servicios de Salud, pero acusaron que no se presentó el titular de la dependencia, Donato Casas Escamilla y sólo lo lograron seis horas más tarde después de un bloqueo.
La tesorera de la asociación, Norma Sosa, consideró que paralizar el servicio en medio de la pandemia sería la única forma de ser escuchados por las autoridades que no han intervenido para que se levante la suspensión de dos hornos crematorios que están regulados, por lo que una sola funeraria monopoliza el servicio.
El problema de morirse por COVID-19
En toda la entidad sólo existen seis hornos crematorios, distribuidos uno en la región de la Cuenca del Papaloapan, otro en el Istmo y cuatro en Valles Centrales, de los cuales dos fueron cerrados por las autoridades municipales.
De acuerdo con los propietarios de funerarias, la falta de crematorios con precios accesibles les lleva a trasladar los cuerpos a hornos a Tehuacán, Puebla. “En temporada con mucho contagio llegaron a ser hasta 13 al día. Cuando Salud decía que había un muerto por COVID-19, en las funerarias ya teníamos 5”, aseguró Sosa.
En entrevista la vocal de la asociación, Fabiola García reconoció que la muerte que trae la COVID-19 se volvió un negocio del que participaron incluso oficialías del Registro Civil, como la que se ubica en San Bartolo Coyotepec aledaña a la zona de hospitales, la cual pedía mil 800 pesos para la emisión de un acta de defunción.
Acusaron que la dependencia no vigila que se apliquen los protocolos para el manejo adecuado de cadáveres de personas que murieron por COVID-19, como ocurrió hace unas semanas en el Hospital de Nejapa de Madero, donde entregaron un cuerpo que los familiares trasladaron en su propio vehículo.
Bloqueos
Alrededor de las 14:00 horas optaron por utilizar las carrozas fúnebres para cerrar la circulación vial en las intersección de las calles de Independencia, J. P. García e Hidalgo, en el centro de la ciudad de Oaxaca, en medio del cual un reportero fue golpeado.
Tras dos horas de bloqueo lograron una reunión con Donato Casas Escamilla en la que acordaron posteriores reuniones a partir de hoy.
Apenas el lunes vecinos de la colonia del Maestro, en la ciudad de Oaxaca, bloquearon vialidades para protestar por la instalación de una funeraria, la cual -a decir del Jefe del Departamento de Riesgos Ambientales de la Dirección de Regulación y Fomento Sanitario de Servicios de Salud, Vicente Vicente Cortázar- sí presentó su aviso ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
El problema es que la presión social ha impedido que esa área realice la visita de verificación, como debe ocurrir de manera periódica con los 151 establecimientos distribuidos en la entidad.
Durante la pandemia esa Dirección ha suspendido temporalmente el servicio de nueve funerarias y un horno crematorio por carecer de aviso de funcionamiento, no contar con bolsas herméticas para manejo de cadáveres con COVID-19 o carecer de equipo de protección personal, pero las anomalías se están subsanando.
