En promedio, cada bimestre Agustín acude a pagar alrededor de 72 pesos por el consumo de luz de su casa.
Esto, dice, se debe a que su esposa es la única persona que pasa la mayor parte del día en la vivienda.
Él en el trabajo y sus hijos en la escuela y en sus cursos, no ‘gastan’ tanta energía eléctrica.
“No, espérate ahora que llegue el otro (recibo de luz). Ahorita con los tres chamacos ahí en la casa viendo series, jugando que el Xbox, que el IPad, o el celular, va estar más cañón”, dice.
Y es que desde el pasado 17 de marzo, cuando se hizo oficial que a partir del día 20 se suspenderían las clases, todo cambió en su casa.
“Ahorita pues nos levantamos y yo sí sigo trabajando, me baño, desayuno y cuando me voy pues ellos ya están acostumbrados a levantarse temprano, entonces pues se quedan jugando o viendo series o una película; usando la luz, vaya. Y el agua ni se diga, se baña mi esposa, ellos tres y ahorita con este calor, hasta a los perros les toca su refrescada”, comenta.
Consumo de gas
De igual forma, asegura que la semana pasada tuvo que pedir que le llenaran su tanque estacionario debido a que se acabó. La preparación de las comidas del día, el boiler y algunas cosas extras, aceleraron el vaciado de su estacionario.
“Hasta antes de esto, pues mis hijos se llevaban su lunch o comían fuera, ya nomás en casa comían una vez; ahorita comen hasta 3 veces, entonces échale cuenta, son 3 y mi esposa y en las noches ya que llego yo, somos 5. Apenas la semana pasada lo vinieron a llenar, tenía como 2 meses más o menos que lo había llenado. A ver ahorita cuánto me dura”, cuenta entre risas por la situación.
Largas vacaciones
La medida, emitida en un principio por el Gobierno Federal a través de la Secretaría de Salud y replicada en todo el país por los gobiernos de cada entidad, indicaba que para evitar el contagio o propagación del COVID-19 se suspendían las clases, en primera instancia, hasta el 20 de abril.
Sin embargo, después se hizo oficial la ampliación hasta el día 30.
Si a esto sumamos que la recomendación principal de las autoridades en medio de esta pandemia es “Quédate en casa”, tenemos una situación en la que todos los estudiantes, adultos mayores y personas cuyo centro de trabajo dejó de operar, se encuentran en la misma vivienda todo el día, todos los días desde el pasado 20 de marzo.
Esto representa un aumento en el consumo de servicios básicos como la luz, el agua o el gas, ya que al estar más personas en un mismo lugar, hay más necesidades por satisfacer.
Hasta ahora, ninguna instancia afín a estos servicios como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO) se han pronunciado respecto a si habrá algún descuento o subsidio por la contingencia.
Cabe señalar que en medio de toda esta problemática que ha generado el Coronavirus, el único producto que ha bajado su precio de manera considerable es la gasolina, pues la caída en los precios del petróleo a nivel mundial propició que en Oaxaca el litro llegue a venderse hasta en 15.50 pesos.
De igual forma, productos de la canasta básica como el huevo, han incrementado su precio de manera notable, pues en promedio un cono se vende hasta en 91 pesos en algunas partes de la capital del estado y la zona conurbada.
Sin duda, los oaxaqueños saldremos de esta pandemia con deudas y el bolsillo afectado.
