En marzo de 2017, Servicios de Alcantarillado y Agua Potable (SAPAO) empezó a construir un colector sanitario en las Riberas del río Atoyac, lo que implicó levantar la carpeta asfáltica a partir del puente Bicentenario al Porfirio Díaz, pero las obras se complicaron. Desde hace meses están abandonadas.
Bajo su propio riesgo
En esa vía no hay un solo señalamiento que impida o desvíe el paso, pero el piso de tierra es un anuncio. Quien decide transitarlo, lo hace bajo su propio riesgo. Más de cuatro alcantarillas están destapadas.
“Ha sido un desastre total”, es la forma en que Isidro Rendón califica los trabajos que una empresa chiapaneca realizó en esta vía que conduce de San Juan Chapultepec a inmediaciones de Reforma Agraria, agencia municipal de Santa Cruz Xoxocotlán.
Vivir entre el fraccionamiento Las Palmas y el puente Bicentenario que forma parte de la calle Nuño del Mercado que atraviesa la Central de Abasto, le ha permitido atestiguar las peripecias al que personal de la constructora se enfrentó:
“Se sumió todo, la tierra es fangosa, es pura arena y se sume con facilidad”, relata y camina a la primera alcantarilla u “olla” para mostrar cómo la tapa de cemento está destruída y algo hundida.
Desde ese punto, “las ollas del drenaje no están bien niveladas” y de inmediato reprocha que faltó supervisión de parte de los ingenieros de SAPAO, para que se respetaran los niveles “como debe ser” y evitaran que todo se hiciera “al trancazo”.
Con complicaciones
Las fallas en el cumplimiento y ejecución de las obras es proporcional al abandono que existe en la zona. Las banquetas sólo tienen cordón cuneta, carecen de cemento. Cualquier punto es blanco para convertirse en un pequeño tiradero de basura a cielo abierto.
Sobre el margen del río Atoyac, en la parte más alta que colinda con el puente Porfirio Díaz y el paso depresivo construído por debajo de un tramo de la carretera Oaxaca-Zimatlán de Álvarez, se improvisó una bodega que está abandonada.
En su interior, una máquina retroexcavadora y tubos de pvc de varios tamaños están resguardados con paredes de madera. No hay quien atienda ni dé informes.
Afuera, sobre la margen del río Atoyac, están abandonados tubos de gran tamaño. El escombro del pavimento y los tubos de concreto que se retiraron para introducir el colector de aguas residuales, fueron arrojados en distintos tramos del margen del río Atoyac.
De acuerdo con la SAPAO, se está en la fase final de la obra y sólo falta el reencarpetamiento de la vía.
