Tras el anuncio del gobierno de Estados Unidos sobre la detención de Ismael “El Mayo” Zambada, circuló en redes sociales la noticia de que habían liberado a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “Chapo” Guzmán; sin embargo, son las mismas autoridades estadounidenses y el gobierno mexicano quienes aclaran que el segundo sigue en prisión. A continuación te damos algunos datos de uno de los presuntos criminales mexicanos que fueron más buscados en su momento.
¿Quién es Ovidio Guzmán?
Ovidio Guzmán, alias El Ratón, es hijo de Joaquín “Chapo” Guzmán y es producto del matrimonio de Guzmán Loera con Griselda López Pérez. De dicha unión nació además de Ovidio Guzmán, Joaquín, Griselda y Édgar Guzmán, ya fallecido en un enfrentamiento armado.
Es un presunto exnarcotraficante mexicano y exmiembro de alto rango del Cártel de Sinaloa, una organización criminal con sede en Culiacán. Junto a sus hermanos Iván, Alfredo y Joaquín, lideraba la facción conocida como Los Chapitos.
Ovidio nació el 29 de marzo de 1990 en Badiraguato y tiene 34 años de edad.
Cargos en su contra
Fue acusado de conspiración para traficar cocaína, metanfetaminas y marihuana a Estados Unidos entre 2008 y 2018.
Está previsto que en dos meses comparezca ante la Corte del Distrito Norte de Illinois.
Proceso contra El Ratón
A su vez, en septiembre de 2023, Ovidio Guzmán se declaró “no culpable” de los cinco cargos que le imputa el Gobierno estadounidense: posesión de sustancia controlada con intención de distribuirla, conspiración para importar, manufacturar y distribuir una sustancia controlada, conspiración para lavar dinero, portación de armas y participación en una empresa criminal.
Es importante subrayar que los documentos del caso indican que Guzmán López tiene una audiencia programada para el próximo 30 de septiembre ante la jueza Sharon Coleman, de la Corte de Distrito Norte de Illinois.
El Culiacanazo
Previo a su arresto del 5 de enero de 2023, ya había sido detenido en 2019 en el llamado Culiacanazo.
Esta primera detención ocurrió el 17 de octubre de 2019 cuando autoridades mexicanas lo capturaron en Culiacán, en un operativo que desató la violencia en esta ciudad de Sinaloa.
Luego de la detención, diversas fotografías y videos mostraron vehículos incendiados, balaceras y bloqueos de carreteras.
Autoridades reportaron que Guzmán fue detenido por la policía y el Ejército, pero lo liberaron ese mismo día después que se registrara un sangriento enfrentamiento entre militares y comandos armados, lo que dejó varios muertos.
Segunda captura
El 5 de enero de 2023, las autoridades mexicanas anunciaron, por segunda vez, la captura de Ovidio Guzmán en Culiacán, Sinaloa.
El secretario de Defensa de México anunció en una conferencia de prensa que Ovidio fue trasladado a una fiscalía especial en Ciudad de México.
El 15 de septiembre de 2023 fue extraditado a Estados Unidos.
El Ratón es uno de los cuatro líderes de Los Chapitos, heredero del imperio delictivo de su padre: el Cartel de Sinaloa y presuntamente es cabeza del tráfico de fentanilo.
Guzmán López y sus tres hermanos: Iván Archivaldo, Joaquín y Jesús Alfredo tienen expedientes abiertos en la Corte de Distrito Norte de Illinois donde son acusados de al menos cinco cargos relacionados con tráfico de drogas, crimen organizado y posesión ilegal de armas de fuego.
También se dice que Ovidio y sus hermanos colaboraron en la fuga de su padre el 11 de julio de 2015 durante la administración de Enrique Peña Nieto.
Recluido en Chicago
Actualmente Ovidio Guzmán se encuentra recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Chicago. Se trata de un rascacielos de 28 pisos con pequeñas rendijas verticales de 13 de ancho por 2,30 metros de alto que funcionan como ventanas irregulares hacia el exterior y que conforman una especie de monolito perforado.
Estas ventanas evitan fugas y no tienen rejas, como es habitual en las cárceles.
Allí se puede jugar al baloncesto, vóleibol o hacer ejercicio. Los internos también pueden visitar la biblioteca, la videoteca y la capilla tres veces por semana.
Actualmente, Ovidio enfrenta los cargos de posesión de drogas con intención de distribuirlas, conspiración para importar, manufacturar y distribuir sustancias controladas, conspiración para lavado de dinero, participación en una empresa criminal continua y portación de armas de fuego.
Se estima que a raíz de los cargos de que se le acusa en Estados Unidos, el hijo de El Chapo podría ser condenado a una cadena perpetua.
