Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, prometió durante su campaña electoral que una de sus primeras acciones como mandatario será la de realizar una deportación masiva de personas indocumentadas en su país, pero dicha operación generará un costo millonario para el gobierno del vecino país. Aquí te decimos a cuánto ascenderá el costo de dicha acción.
De acuerdo con el American Immigration Council (AIC, Consejo Americano de Inmigración, por sus siglas en inglés) estima que en el escenario más realista, para realizar una deportación masiva de personas inmigrantes cada año de la siguiente década el gobierno de EU gastará aproximadamente 88,000 millones de dólares, cuatro veces el presupuesto de la NASA o 18 veces más de lo que todo el mundo invierte en investigación contra el cáncer de manera anual.
Deportación de una sola vez
El AIC explica que existen dos vías para hacer esta operación masiva. Una de ellas, poco viable por las dificultades operativas que supone, es que las autoridades resolvieran hacer la deportación de una sola vez.
Costo inicial
Por ello, el AIC indica que la cuenta de inicio parte de cerca de 315,000 millones de dólares. Esto es el equivalente al 37% del presupuesto anual de defensa de EU. Pese a que Trump promete más rebajas de impuestos, los cálculos mínimos para hacer arrestos son de 89,000 millones de dólares. Las detenciones masivas significarán una inversión de 167,800 millones de dólares, los procesos judiciales cerca de 34,100 millones de dólares y las expulsiones unos 24,100 millones de dólares.
A estos gastos iniciales se debe agregar la “capacidad institucional para desplazar a cerca de 13 millones de personas en un corto periodo de tiempo”.
Gasto incalculable
El mismo AIC afirma que este gasto “es incalculable” y no es realista.
Consideremos que en Estados Unidos en 2022 había en prisiones locales, de condado, estatales y federales aproximadamente 1.9 millones de personas. Simplemente no hay capacidad para encarcelarlos a todos y la operación puede convertirse en un pozo sin fondo para los contribuyentes del vecino país.
Por otro lado, el AIC calcula que para llevar a cabo 13 millones de arrestos en un periodo de tiempo corto se requerirán entre 220,000 y 400,000 nuevos empleados. En tanto, sólo para arrestar a un millón de indocumentados al año el ICE requeriría 30,000 agentes más. Sería entonces la mayor agencia de orden del Estado Federal en EU.
Deportación masiva en 10 años
El AIC explica que la segunda vía es completar esta deportación masiva en 10 años con un costo total de 968,000 millones de dólares. Al año se haría un gasto de 88,000 millones de dólares dedicados a arrestos, esto mientras se amplía la capacidad de las cárceles por 66,000 millones de dólares, además de los costos por los diferentes procesos legales de un millón de personas al año calculados en 12,600 millones de dólares y las expulsiones de inmigrantes por cerca de 2,100 millones de dólares.
En esas cuentas se estima que el 20% de los afectados probablemente se iría de manera voluntaria.
Inversiones millonarias
Así mismo, el AIC destaca que esta gran operación significa una cantidad de dinero tres veces mayor que la que dedica el Gobierno para el programa de nutrición infantil y también está por encima de lo que cuesta el crédito fiscal por hijo.
La instancia también señala que al cabo de 10 años esos 968,000 millones de dólares erogados podrían haber financiado cerca de 40,450 nuevas escuelas en todo el país o 2,9 millones de viviendas que alivien la crisis que se vive en este sector y los altos costos de propiedades y alquileres.
Se informa que dicha cantidad financiaría el programa de escolarización de menores Head Star para los próximos 79 años o podría usarse para pagar la educación de 8.9 millones de personas en universidades públicas.
Otros efectos negativos
El American Immigration Council también indica que la deportación masiva traería una caída del PIB, además de la reducción del empleo, caída de la recaudación de impuestos y un impacto negativo en sectores como la construcción o la agricultura.
Por todos estos gastos millonarios se hace poco realista una operación de deportación masiva como la propone el próximo presidente del vecino país.
