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La Cuaresma no es solo ceniza, advierte Arzobispo

El Arzobispo puso la cruz de ceniza esta tarde.
Foto(s): Emilio Morales Pacheco
Octavio Vélez Ascencio

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, llamó ayer a los católicos a no interesarse solamente en recibir la ceniza en la Cuaresma, sino a aprovechar este tiempo de gracia para lograr la conversión.

“Si le da más importancia a la ceniza que a convertirse, de nada sirve haberla recibido”, agregó.

Durante la homilía de la misa del Miércoles de Ceniza, oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el mitrado sostuvo que los creyentes no deben solamente recibir la ceniza por tradición, porque solamente es un signo.

“¿Por qué está aquí?, ¿ha venido solo a recibir la ceniza, porque todos los años la recibe?, ¿por eso ha venido, por tradición?, ¿por eso vino usted o hay otra motivación más profunda? Quiere decirle a Dios, inicio el tiempo de la Cuaresma dispuesto a pensar cómo he vivido hasta el día de hoy, ¿qué he hecho?, lo bueno que he hecho para darte gracias. Pero, también las fallas que he tenido a lo largo de mi vida no cumpliendo tus mandatos, tocaré a tu corazón misericordioso, me reconciliaré contigo, te pediré perdón y voy a hacer un santo propósito de esforzarme cada día por ser mejor, por vivir contigo, por agradarte realizando las obras que son gratas a tus ojos”, añadió.

Aunque, también convocó a los católicos a no solamente preocuparse por recibir la ceniza, sino también a acudir a la santa misa de cada domingo.

“Así como hoy a usted le preocupa recibir la ceniza, ¿esa misma preocupación la va a tener el próximo domingo para acudir a la santa misa o le va a dar lo mismo? ¿Va a ir a misa el próximo domingo? Lo más importante es la Eucaristía dominical y la dejan por muchas cosas, porque estoy cansado, porque tengo sueño, porque no me dan ganas, ahora tuvo ganas de recibir la ceniza y ¿por qué el domingo no tiene ganas de encontrarse con Dios, de crecer en su amor, de ofrecer al Padre el sacrificio de Jesucristo? ¿Usted le da más importancia a recibir la ceniza que a participar de la Eucaristía?

Si usted no viene a misa no está respondiendo al amor a Dios, porque está amando más otras cosas el día domingo que estar un momento con Dios”, añadió.

De este modo, exhortó a los creyentes a participar los domingos en misa como un propósito de esta Cuaresma para lograr la conversión.

“Que sea ese un signo de su conversión, de su querer de acercarse a Dios, de tocar a su misericordia, ¿qué le parece?, ¿lo acepta?, dígaselo a Dios: voy a hacer todo un esfuerzo para estar contigo domingo a domingo celebrando la Eucaristía”, aseveró.

Además, demandó a los católicos no desaprovechar la Cuaresma porque todavía es tiempo de convertirse, de enderezar los pasos, de ser mejores, porque están aquí todavía.

“Pero llegará un momento en que se acabe, ¿usted ha pensado, será el último Miércoles de Ceniza que me toca vivir? No quisiéramos, ¿verdad?, pero la vida es de Dios, él es el dueño, él es el que decide. Entonces vivamos con gozo, con alegría, agradando a Dios y aprovechando nuestro tiempo, tocando a la misericordia de Dios, doliéndonos cuando nosotros nos equivocamos, decidámonos a hacer mejores”, afirmó.

Vázquez Villalobos también pidió a los creyentes no presumir su conversión, sino solamente vivirla.

“No presuma a los demás de su conversión, viva su conversión y los demás descubrirán que usted está cambiando y le van a preguntar ‘¿te veo diferente, te siento diferente?’ Y tenemos que responder ‘démosle gracias a Dios’, así nomás. Que solamente lo sepa nuestro Padre y si los demás descubren el esfuerzo que estamos haciendo, el cambio de vida, debemos decir ‘pues hay que darle gracias a Dios por ello’. Feliz Cuaresma para todos y que sientan la cercanía de Dios para que podamos llegar a la gran fiesta de la resurrección como hombres nuevos, transformados y gratos a los ojos de Dios”, aseguró.

 

Tiempo de gracia y bendición

Mientras tanto, en la Basílica Menor de Nuestra Señora de La Soledad, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Luis Alfonso Tut Tún, afirmó que la Cuaresma es un tiempo de gracia y bendición, así como un camino espiritual de 40 días para llevar a la conversión a Dios.

“La Cuaresma es un tiempo para reflexionar sobre nuestra propia vida y reconocer los propios pecados, es decir, que el mal no proviene de supuestos enemigos, sino que ha entrado en nuestros corazones, está en el interior de la propia vida y debe asumirse con valiente responsabilidad”, anotó.

Expuso que el pecado es personal, pero toma forma en los entornos reales y virtuales frecuentados, en las actitudes para condicionarse mutuamente, y no pocas veces dentro de verdaderas estructuras de pecado de orden económico, cultural, político e incluso religioso.

“Oponer al Dios vivo la idolatría del pecado, nos enseña la Escritura, significa osar la libertad y reencontrarla a través de un éxodo, de un camino. Ya no paralizados, rígidos, seguros en nuestras posiciones, sino reunidos para ponerse en movimiento y cambiar. Qué raro es encontrar adultos que se arrepienten, personas, empresas e instituciones que admiten haber cometido un error”, anotó.

De este modo, explicó que el rito de la bendición e imposición de la ceniza expresa el compromiso de reconocer los propios pecados, confesarse y cambiar su forma de ser y de vivir para ser mejores. “Que nos quede claro que no es la ceniza en la frente lo que cambia nuestra vida, sino el compromiso de ser mejores cada día. Así, reconocer nuestros pecados para convertirse es ya un presagio y un testimonio de resurrección. Significa, en efecto, no quedarnos entre las cenizas, sino levantarnos y reconstruir”, aseveró.

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