SAN JUAN BAUTISTA JAYACATLÁN.- Situada en una cañada y cruzada por ríos, rodeada de montañas de pinos y verdes encinos, con agua que borbotea por todos los rincones y con cascadas por doquier, la localidad es una belleza.
Calles pavimentadas, casas construidas de material macizo, infantes que corren por la calles a la hora del recreo en las escuelas... pero con una pequeña clínica de salud cerrada. El paro de trabajadores de los Servicios de Salud de Oaxaca también impactó aquí.
“Pues solamente cierran las puertas y se van. Tenemos médico y enfermera, tenemos ambulancia, pero no sirven si no hay atención”, se quejan los pobladores, que temen a las enfermedades de la temporada invernal.
Tan cerca de la capital, a unos 65 kilómetros de distancia, pero tan lejos del gobierno. Acá es difícil que lleguen las autoridades estatales a escuchar la problemática. Un camino de terracería de 36 kilómetros los separa de las zonas urbanas.
“Afortunadamente somos pacíficos, no damos guerra”, cuentan los hombres, que narran sus peripecias y aventuras como migrantes. “Ese señor Trump es pura lengua; está loco si cree que va a correr a tantos migrantes”, narra don Omar.
- Las autoridades trabajan escasas horas en el día, pero hay guardia constante.
Abandono oficial
A unas tres cuadras del palacio municipal se sitúa la clínica, de construcción maciza, con un consultorio; a un costado, bajo un techo de lámina se resguarda la ambulancia; en frente y a los lados tiene pequeñas áreas ajardinadas.
Sólo que está abandonada. Por más de un mes, desde el 14 de octubre y hasta el 10 de noviembre, los empleados la cerraron, sin dar mayor explicación a la población.
El presidente municipal suplente, Germán Carrasco, acompaña el recorrido por la zona y por diversas calles, donde se observa la pasibilidad del pueblo. Unos cinco viejos motaxis rompen el silencio de la fría mañana.
“Afortunadamente somos un pueblo sano y no ha habido urgencias o emergencias. La gente se enferma de algo común, una gripe o la diabetes, presión alta, pero nada extraordinario. Claro que nos afecta que no haya médico, porque cuando hay un enfermo tienen que llevarlo hasta Huitzo o a Telixtlahuaca”, relata.
Mujeres embarazadas y niños, también a la espera de que abran la clínica.
Pueblo aislado
Sólo un camión de transporte de pasajeros brinda servicio hasta la Villa de Etla; parte de la localidad --ubicada en la confluencia de las regiones Valles Centrales, Cañada y Sierra Juárez-- a las seis de la mañana; de Etla regresa a las 16:00 horas y cobra 30 pesos; por 10 pesos más se puede viajar en taxi colectivo, sin registro oficial aún, y que traslada hasta la carretera Oaxaca-México, en inmediaciones de San Pablo Huitzo.
Aunque en buenas condiciones, recorrer el camino de terracería lleva al menos una hora, lo que complica el traslado de un paciente en caso de una situación grave, dice la autoridad.
Al igual que en el resto del estado, la reiterada exigencia de los afiliados a la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud pone en riesgo a los oaxaqueños.
“Deben tomar en cuenta que no se trata de una escuela, donde los niños pueden perder clases y no pasa gran cosa, sino de la salud de nuestro pueblo; Dios quiera que no haya una urgencia porque si no ellos serán los culpables”, dice doña Regina, una vecina del pueblo, perteneciente al distrito de Etla.
Población adulta, la que está en mayor riesgo ante el advenimiento de la temporada de frío.
Pero tranquilo
La autoridad municipal explica que la tranquilidad y el orden es el resultado de la colaboración de todos; prácticamente no hay riñas ni mucho menos asaltos o robos a domicilio; topiles sin sueldo se encargan de resguardar la seguridad tanto del municipio, que no cuenta con agencias, como del palacio municipal.
Un ostentoso edificio de tres niveles es el del Comisariado de Bienes Comunales, que explota racionalmente el bosque. Un templo limpio y bien pintado; población amable, es el rostro de Jayacatlán.
Rostro que ha requerido de la ayuda oficial pero que escasamente llega; fue el año 2014 en que se llevaron algunas acciones de electrificación, y nada más. Con recursos propios realizan las obras y cuyos costos son abaratados al tener mano de obra y materiales a disposición.
Al menos dos ríos cruzan el pueblo, Salinas y Simón, uno de los cuales brota de las montañas y a su paso forma cascadas, entre peñascos y laderas.
Eso añoraba don Omar, que pasó 22 años en Ventura, California, Estados Unidos, como indocumentado; realizó diversos trabajos desde lavaplatos hasta obrero en una granja; ahora volvió para trabajar sus tierras, donde siembra maíz y frijol, que se dan en abundancia.
“Mis hijos están allá pero ya no regreso. Ese señor Trump está loco si cree que va a correr a todos los mexicanos; se le va a armar una revolución”, considera el ahora topil, con binza en mano.
Crisis sanitaria
La presidencia municipal sólo ofrece servicios dos horas de la tarde los días miércoles, sábado y domingo, por lo que por semana, pobladores dan su servicio para estar al pendiente
El cargo o el lapso se conoce como “semanero” y en esta ocasión tocó a Carmelo Pérez Alavés, quien da su opinión sobre la situación médica.
“Como un mes faltaron, afortunadamente no hubo necesidad de los servicios; hoy no están y esperemos que no haya urgencias”, expone.
De acuerdo con el Coneval, en esete lugar 23.8 por ciento de personas carecen de acceso a la salud, mientras que el 93.9 no tiene acceso a la seguridad social, que proporcionan el IMSS o el ISSSTE.
Un médico y una enfermera no son suficientes, pues de acuerdo con las estadísticas, el promedio en todo el estado por clínica es de 3.8 personas.
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El refugio y el Robo del Siglo
Localidad apacible, Jayacatlán ocupó noticiarios de prensa, radio y televisión el 31 de marzo de 2011. Ahí se refugiaron algunos asaltantes de la empresa Compañía Mexicana de Traslado de Valores (Cometra) de la capital del estado, donde hurtaron casi 168 millones de pesos. Con helicóptero, patrullas, soldados y agentes de diversas corporaciones, la Fiscalía General detuvo ahí a dos personas y recuperó más de 140 millones de pesos. Autoridades municipales jamás sospecharon que tenían un vecino millonario, hasta que se dieron cuenta del megaoperativo policiaco. El suceso cometido el 20 de marzo de ese año fue conocido como “El robo del siglo”.
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La otra realidad
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Polícia Social (Coneval), en el año 2010, mil 301 individuos (86.7% del total de la población) se encontraban en pobreza, de los cuales 626 (41.7%) presentaban pobreza moderada y 675 (44.9%) estaban en pobreza extrema.
Las viviendas que no disponen de drenaje son el 44.5% del total; el 40.9 por ciento tiene piso de tierra; el 9.9 por ciento no tienen ningún bien; el 5.8% no dispone de agua entubada y el 3% carece de energía eléctrica.
La población de 15 años y más con educación básica incompleta es el 75.6% del total mientras que la población sin derechohabiencia a servicios de salud es del 27.2%.
“Ese señor Trump está loco si cree que va a correr a todos los mexicanos; se le va a armar una revolución”:
Omar, ex migrante y habitante de Jayacatlán
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Pródiga en vital líquido, el agua brota por doquier y es un elemento del que nadie carece en la localidad; apenas un kilómero arriba de la población, se encuentran al menos dos cascadas, rodeadas de montañas y áreas verdes. Sin embargo, hasta ahora no hay proyecto para crear un área ecoturística, a fin de atraer a visitantes.
