Entre los grandes problemas que pueden tener los usuarios de tarjetas de crédito está el extraviarlas o que se las roben, por lo que para evitar cargos desconocidos y problemas posteriores, hay cinco pasos a seguir.
Y es que muchas personas entran en pánico cuando descubren que perdieron alguna tarjeta de crédito.
Tarjeta de crédito
Antes de entrar en detalles conviene explicar qué es una tarjeta de crédito y para qué sirve.
Una tarjeta de crédito es un plástico emitido por una entidad financiera o cadena comercial que permite a su propietario pedir prestado dinero de este emisor. La tarjeta facilita pagar productos y servicios sin tener dinero en efectivo, sólo presentando el plástico.
Dicho préstamo lo otorga un banco a una persona con la promesa de ser devuelto en un tiempo determinado, junto con el cobro de intereses.
El problema viene cuando pierdes tu tarjeta de crédito. Aquí te damos cinco pasos que te ahorrarán problemas y dolores de cabeza.
Pasos a seguir
1.- Reporta la pérdida o robo de inmediato. Llama al banco emisor de tu tarjeta lo más pronto posible para evitar cargos no autorizados y proteger tu cuenta bancaria.
2.- En caso de tratarse de robo, acude ante la Fiscalía y denuncia el hecho. Abrir una carpeta de investigación te protegerá legalmente y te dará un respaldo en caso de que se realicen transacciones fraudulentas con tu plástico.
3.- Bloquear la tarjeta. Solicita al banco que bloquee tu tarjeta para evitar su uso inadecuado. La mayoría de los bancos ofrecen este servicio de manera inmediata, lo que te brinda mayor seguridad mientras se resuelve el problema.
4.- Revisa tus estados de cuenta para identificar cualquier operación no autorizada. Esto te permitirá detectar si se realizó una actividad sospechosa para tomar medidas adicionales.
5.- Solicita una reposición de tarjeta de crédito. Algunas instituciones pueden cobrar una tarifa por este servicio.
Protección contra fraudes
Algunas instituciones bancarias ofrecen protección contra fraudes en tarjetas de crédito para el caso de robo o pérdida.
El uso de tarjetas de crédito puede ser de gran utilidad para el caso de no portar dinero en efectivo; sin embargo, también implican responsabilidades y riesgos.
