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Heroína con súper poderes

Foto(s): Cortesía
Julio León

Es una heroína sin capa, pero con súper poderes...


Detrás de cada oro, de cada medalla, de cada éxito obtenido, hay un personaje que no se ve pero que es factor determinante. Podría decirse que es un elemento fundamental en el equipo multidisciplinario de un deportista: su mamá.


Tere Hernández ha sido el ángel de la protección y motivación para Alejandra Paulina Ortiz, quien en días pasados obtuvo su cuarta medalla de oro consecutiva en los 100 metros planos en la Olimpiada Nacional y Nacional Juvenil (ON y NJ) 2019, así como para Mónica Patricia ( hija mayor), que de igual modo en días recientes se erigió bicampeona de los relevos 4x100 en Universiada Nacional (UN).


Aquella primera participación de Mónica en Olimpiada Nacional, que se registró en Tijuana, resultó una amarga experiencia.


Los señalamientos llenos de ingratitud que recibió ante las expectativas que llevaba, fueron, gracias a las palabras e impulso de su madre, una especie de catapulta cargada de inspiración que la lanzaron a levantarse para ponerse nuevamente la armadura, seguir luchando en la pista y demostrarse a sí misma de que podía con eso y más…


Hoy, Mónica Patricia es multimedallista de Olimpiada Nacional y Nacional Juvenil, así como de UN mientras Paulina es tetracampeona de ON y representó a México en los pasados Juegos Olímpicos de la Juventud en Argentina en el 2018.


Son las actuales estrellas de Oaxaca en el atletismo de pista.


Juntas han atravesado momentos duros, difíciles, complicados, donde sólo las palabras de una madre pueden ser la medicina más efectiva para curar ese dolor no sólo físico sino del alma y el corazón.


Y es que estar en el podio se traduce por lo regular en haber superado obstáculos de diferente índole durante un largo proceso de preparación.


Incluso, a veces se duda sobre alguna decisión en este trayecto pero con la fe por delante, todo ha funcionado como se esperaba con estas especialistas de las pruebas más difíciles del atletismo, los 100 y 200 metros planos.


Paulina, de 17 años de edad, se caracteriza por su rigurosa auto-disciplina en todos los aspectos del entrenamiento, el cual, por cierto, en ocasiones es tan fuerte que provoca un dolor de tal magnitud que en instantes ha provocado pensar en desistir.


Sin embargo,  ahí ha estado ese ser divino, casi con una “varita mágica” para fortalecer su fe, recuperar la confianza en que tienen la capacidad y fortaleza para luchar por ese anhelado sueño deportivo.


“Ha habido altas y bajas. A veces cuando ellas están desanimadas por los resultados, es cuando las mamás tenemos que ser inteligentes para darles palabras de aliento.


“Hemos tenido caídas pero siempre les digo que este tipo de situaciones son pruebas para aprender y de las cuales debemos levantarnos para seguir y ser más fuertes aún”, comenta la madre de familia.


SÚPER PODERES


Tere Hernández ha sido como la sombra de sus dos brillantes hijas, por lo que ha tenido que multiplicarse para cumplir con las labores del hogar, que como bien se sabe, pueden ser catalogadas como el trabajo más difícil y cansado, que incluye cocinar, tener lista la ropa de para el entrenamiento y la escuela, etcétera.


Y sumado a ello, ir a dejarlas y pasar a recogerlas a la escuela, una dinámica que ha aplicado desde el  nivel primaria hasta el bachillerato.


“Es difícil a veces estar checando la escuela, los entrenamientos; sus clases extras de inglés; las citas con el fisioterapeuta, nutrióloga y psicóloga. Es desgastante pero satisfactorio por los resultados que se obtienen”, comenta contenta.


Respetar siempre la decisión final de estas dos campeonas ha sido otra de las virtudes de la señora Tere. Y, siempre al lado de ellas, apoyándolas.


Hoy, Mónica Patricia estudia en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) gracias a una beca precisamente por su talento deportivo y ya ha obtenido dos oros para esta institución en los relevos.


Mientras Paulina, de 17 años de edad, tras su desempeño en previo a la ON y NJ 2019, así como en ésta última justa, tiene ya la propuesta de varias universidades de México, incluso de los Estados Unidos, para su preparación académica de nivel superior.


Si hubo alguien con quien Alejandra Paulina habló antes de tomar la salida en los 100 metros planos de la categoría sub 20 femenil en Chihuahua el pasado martes por la noche, fue con su madre.


“Unos minutos antes le marqué y le dije que mi corazón y mi pensamiento estaba con ella, que no tuviera temor y que confiara en Dios y en ella misma para salir adelante”, relata la señora Tere mientras se le enrojecen los ojos de emoción y orgullo.


Y para ella, el oro de Paulina en la ON y NJ 2019, así como el de Mónica Patricia en la UN, son un bonito obsequio con motivo del Día de las Madres; sin embargo, el más importante, aclara, “es verlas bien y felices disfrutando lo que les gusta hacer”.


EL MENSAJE


En el mensaje a las madres de familia, esta mamá campeona les dice:


“Primero que nada una felicitación a todas las madres oaxaqueñas.Y les sugieron que escuchen a sus hijos, que confíen en Dios porque él nos da un don a cada uno de nosotros, entonces nosotras como madres tenemos que entenderlos, apoyarlos y darnos un tiempo para estar con ellos”.


 

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