El cielo se pinta con una gran pincelada entre rojo y anaranjado.
De pronto el tono es gris intenso, el cual empieza a fundirse con el azul que pregona en los alrededores y dentro del estadio del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO).
Es el día esperado para la afición celeste, Cruz Azul, el subcampeón de la Liga MX y campeón de la Copa MX está en Oaxaca y la cita es infaltable. No jugaron ni vinieron todos los titulares del equipo de Caixinha pero sí estuvo una mayoría, varios de ellos en la banca.
A pesar del inmenso dolor que impacta en la decepción y, tal vez, hasta frustración de 21 años sin título, la afición cementera es fiel y ejemplar. La mayoría de los ¿??? Asistentes son público blanquiazul.
“¡Llévele! ¡Llévele! Está en promoción. Es la actual”, ofrecen los propietarios de las carpas que expenden las playeras cementeras, donde puede encontrarse todo tipo de souvenir alusivos al plantel visitante.
La reventa es inevitable. Y con el pretexto de que no les permitieron ingresar con su mochilas, algunas personas ofrecen entradas de a 200 pesos o poco menos conforme se acerca la hora del encuentro.
Cada amenaza más la lluvia. Todo se encuentra ahí y aparecen como por obra de magia la venta de “capas” para cubrirse del agua. Pero Tláloc decidió permitir a todos realizar su trabajo sin contra-tiempos. Sólo envió una ligera señal.
Las edecanes de los patrocinadores iluminan las pupilas de los varones.
El capitán alebrije Rodrigo Noya se dirige a la banca, es aclamado y saluda al graderío.
En el medio tiempo aparece Alfredo Harp Helú, al lado de directivos locales y visitantes en el terreno de juego acompañado del artista plástico Amador Montes para la inauguración de la galería del estadio, con la exposición Mis Raíces.
El empate en el inicio del segundo tiempo por parte de Josué Domínguez hace estallar el inmueble, incluso más que el 1-0 de Alebrijes, de Francisco Duarte, en el primer tiempo, cuando se dio un robo de balón a un desconcentrado guardameta celeste.
Parece que el empate 1-1 hizo despertar el amor por su equipo de la afición de casa y una embestida a gran velocidad por derecha que termina con un disparo pegado al poste y sacude la red pero por fuera, genera un profundo suspiro que estremece el Tec.
Alebrijes se apoderaba del dominio de juego y demostró que tiene con qué ser un equipo de primera división, en esta fiesta de la Copa MX en la Verde Antequera.
A minutos del final, Méndez marcó para los celestes. Cruz Azul toma aire en la Copa.
