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El día que nació el Templo Alebrije en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Julio León

A la una de la tarde bajo un salvaje sol el 27 de marzo del 2016 la afición oaxaqueña ya hacía fila en el acceso para ingresar al nuevo Estadio del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO) y disfrutar la inauguración de la nueva casa de sus Alebrijes.


Para las 17:30 horas arribaba la porra Pumas-Oaxaca con música de banda, monos de calenda, cohetones y banderolas auriazules. Una especie de convite en azul y oro. Y es que el equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de Liga MX fue el padrino de esta fiesta.


Uno de los dos carriles vehiculares de la Avenida Tecnológico ya había sido cerrado ante la aglomeración de personas. La fila para ingresar era tan larga que llegaba hasta la terminal de autobuses ubicada atrás de la unidad deportiva del ITO.


Automovilistas tratando de encontrar donde estacionarse. Camisetas en blanco y naranja o la favorita en negro de los Alebrijes vestían con orgullo los aficionados que iban a apoyar a los locales y a disfrutar este histórico duelo inaugural.


En el interior del inmueble, a las seis y media de la tarde ya pisaban el césped natural los Pumas y los Alebrijes.  El público se “encendía” al ver al en ese momento subcampeón de la Liga MX en la cancha del ITO. 


No faltó la prepotencia de oficiales de seguridad en el terreno de juego hacia reporteros gráficos. También parecían nerviosos ante el acontecimiento.


El recinto inspirado en la historia de Oaxaca y que hace alusión a la cultura zapoteca y al juego de pelota que practicaron los ancestros, lucía cada vez mejor entrada de afición al tiempo que música de diferentes géneros amenizaba el ambiente ante la luz y sombra que se dibujaba en el nuevo inmueble.


Pumas presentó en su alineación a jugadores como Darío Verón, Luis Fuentes, Javier Cortés, Daniel Ludueña, Alfredo Saldívar, por mencionar algunos. Y estuvo en el banquillo el entonces director técnico Guillermo Vásquez.


El árbitro central de primera, Francisco Chacón, hacía sonar su silbato y enseguida Gabino Cué deba la esperada patada inaugural.


Así, a las siete de la noche con cinco minutos del 27 de marzo del 2016 se daba el silbatazo del juego inaugural del Templo Alebrije.


El primer gol de Alebrijes lo anotaba Alberto Ramírez al conseguir el empate definitivo, 1-1, al minuto 92, poniéndole así broche dorado a una colorida, mágica e inolvidable noche alebrije, de la que se cumplen cinco años. 


PARA RECORDAR


El hoy conocido como “Templo Alebrije” sustituyó al deteriorado Estadio de Fútbol Benito Juárez, que fuera construido en el año de 1984 y demolido en ese mismo 2016.

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