Alondra, una joven de 23 años de edad, fue la persona que fue hallada sin vida a la orilla del río Atoyac, en jurisdicción de Santa Cruz Xoxocotllán y tuvo su domicilio en la colonia Nacional en Santa Lucía del Camino.
La noche del lunes, los familiares acudieron ante el agente del Ministerio Público para reclamar el cuerpo sin vida y confirmaron que presentaba un tatuaje con la leyenda “mi vida loca” en la muñeca de la mano derecha.
La joven, se había salido de su vivienda y se reunía con jóvenes de su colonia y en un tiempo laboró como mesera en un bar.
Al lugar arribaron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones para realizar diligencias, ordenando que el cuerpo sin vida fuera trasladado al anfiteatro del Instituto de Servicios Periciales en San Bartolo Coyotepec, donde confirmaron que murió a consecuencia de “falla orgánica múltiple congestión visceral generalizada secundaria a intoxicación por heroína” (sobredosis), con lo que se descartó que hubiera sido asesinada a golpes.
El hallazgo
Como se informó de manera oportuna, el cuerpo fue localizado la mañana del domingo 11 de febrero por una persona que puso en alerta a elementos de la Policía Municipal de esa jurisdicción.
Los elementos acudieron al lugar y tres recorrer la privada por varios minutos , junto a una bodega, finalmente descubrieron el cuerpo de la mujer, el cual estaba cerca de donde tiran basura.
Al confirmar que se encontraba sin vida, acordonaron el lugar y solicitaron la intervención de personal de la Fiscalía General del Estado.
La diligencia
Agentes estatales de investigación (AEI) del área de Feminicidios se presentaron al lugar para iniciar con las diligencias de ley y junto con peritos realizaron la fijación de la escena, así como buscaron en los alrededores para tratar de hallar alguna evidencia para lograr esclarecer el crimen.
De acuerdo con la inspección, se trató de una mujer de aproximadamente 25 años de edad, de estatura baja la cual vestía una sudadera color gris claro; mallón negro blusa rojo con negro y calcetas color negro con franjas naranjas.
Víctima de sobredosis
El protocolo de la autopsia de ley reveló que la causa de muerte fue “falla orgánica múltiple congestión visceral generalizada secundaria a intoxicación por heroína” (sobredosis), con lo que se descartó que hubiera sido asesinada a golpes, como había trascendido el día del hallazgo.
A nueve días del hallazgo, el cuerpo aún no es reclamado legalmente. El único dato con que cuenta la policía es que aparentemente se ocupaba como limpiaparabrisas, y como característica principal, tiene un tatuaje en la muñeca de la mano derecha con la leyenda “Mi vida loca”.
