William Edward Hickman nació en 1908 en EU. Fue hijo de William Thomas Hickman y su esposa Eva.
Hickman se dedicó desde muy joven al delito y fue arrestado. Falsificaba documentos y cometía pequeños robos.
El inicio de la tragedia
La tragedia que conmocionaría a EU comenzó el 15 de diciembre de 1927 en Los Ángeles, California, cuando un hombre joven y bien vestido, se presentó en la escuela Mount Vernon Junior, donde Marion Parker y su hermana gemela, Marjorie Parker, estudiaban.
El hombre le dijo a los directivos de la escuela que el padre, Perry Parker, quien era cajero en un banco, estaba enfermo y que le “había pedido que recogiera a la niña más pequeña”, para llevarla a su lado.
El profesor de las niñas se mostró confundido por la petición de dejar ir a solo una de las gemelas.
El joven sugirió que el maestro se pusiera en contacto con el banco donde Parker laboraba, para que confirmara su historia. Esto le hizo creer al catedrático que el hombre era de fiar.
Le permitió tomar a Marion y llevársela. El extraño era William Hickman.
Descubren el secuestro
Cuando llegó el momento de recoger a las niñas en la escuela, sus padres se enteraron de lo que había sucedido. Alarmados, dieron aviso a la Policía. Esa misma tarde, la familia Parker recibió un par de telegramas de "George Fox".
Los telegramas instaban a la familia a esperar la demanda de rescate. Le advertían a Perry Parker que no avisara a la Policía.
Al día siguiente, el 16 de diciembre, Parker recibió la primera nota de "Fox": “’El Zorro’ es mi nombre. La vida de su hija pende de un hilo, tengo una navaja lista”. Una segunda nota incluía las demandas de rescate.
Hickman le indicó a Parker que debía entregarle $1,500 dólares, todos en certificados de oro de $20 dólares y debía estar preparado para dárselos esa misma noche.
Parker reunió el dinero. Hickman lo llamó por teléfono la noche del 16 de diciembre y le dio instrucciones sobre cómo se produciría el intercambio. Sin embargo, vio a la Policía en la zona y nunca se acercó.
El 17 de diciembre, envió una tercera nota, culpando a Parker por el fracaso del intercambio. Más tarde le llamó por teléfono y le dijo que lo vería esa misma noche.
Pago del rescate y entrega de Marion
El 17 de diciembre a las 19:30 horas, Hickman y Parker se reunieron en la 5ª Avenida y Manhattan Street.
Parker recordaría: "Desde la ventanilla de su auto, él me apuntó con un arma y me dijo: ‘Soy ‘El Zorro’. ¿Sabes por qué estoy aquí, verdad? No hagas estupideces’.
Yo le dije: ‘¿Puedo ver a mi niña?’" Hickman señaló un paquete atado en el asiento trasero, que revelaba sólo la cabeza de Marion. La niña estaba envuelta en una sábana. "Me dijo que estaba durmiendo. Supuse que le había dado cloroformo".
"Dame el dinero y voy a dejarla en la calle, al lado del camino", dijo Hickman. Parker le arrojó el dinero por la ventanilla del coche. El secuestrador arrancó y se alejó. Más adelante, arrojó a Marion del automóvil.
Minutos más tarde, siguiendo la carretera, Parker encontró el bulto. Parker corrió hacia donde su niña estaba tirada y la levantó en sus brazos. Luego dejó escapar un grito de dolor. Marion estaba muerta. El paquete contenía sólo la cabeza y el torso de su hija.
Su cuerpo había sido desmembrado y sus entrañas reemplazadas con trapos y una toalla.
La autopsia reveló que había muerto doce horas antes y que no había sido violada. El forense no pudo determinar la causa de la muerte, que asumió por asfixia o pérdida de sangre. Tiempo después, Hickman confesaría que estranguló a Marion y que aún estaba viva cuando comenzó a desmembrarla.
El 18 de diciembre, los brazos y piernas de Marion envueltos en periódicos fueron encontrados tirados en el Parque Elysian.
Comienza gigantesca cacería humana
Esa misma noche, la recompensa por el asesino de Marion Parker se fijó en $25,000 dólares.
La más grande cacería de un hombre en la historia de la Costa Oeste comenzó cuando 8000 agentes locales, estatales y federales, así como miles de ciudadanos empezaron a buscar a un joven blanco, de unos 25 años de edad, con rasgos finos y cabello oscuro y ondulado, que conducía un Ford Roadster oscuro.
La Policía descubrió una marca en la toalla que el cadáver de Marion tenía en su interior, y consiguieron rastrearla hasta una casa de departamentos en Los Ángeles. Más de cien policías revisaron habitación por habitación. Ahí estaba Hickman, pero no fue identificado.
Hallan las huellas de Hickman en el auto
La Policía encontró abandonado el Ford Roadster, que había sido reportado como robado, e hizo un gran avance cuando las huellas dactilares en el vehículo coincidieron con las de William Edward Hickman.
Hickman era un ex empleado del banco donde Perry Parker trabajaba como cajero. Resultó que Hickman había sido despedido del banco por falsificar cheques en el banco y que Parker había testificado en su juicio.
Hickman eludió a las autoridades y se dirigió a Los Ángeles, robando varios autos en el camino.
El 22 de diciembre, William Hickman fue detenido por la Policía en Oregón por una infracción de tráfico.
Hickman confesó a los agentes que era el autor del crimen y fue enviado a California.
Hickman es condenado a muerte
En enero de 1928, Hickman fue a juicio en Los Ángeles. Después de diez días de pruebas y testimonios, el jurado se retiró a deliberar y fue condenado a muerte en la horca.
Su ejecución ocurrió el 19 de octubre de 1928.
