Un asesino en serie chino, apodado "el asesino de la sonrisa", fue ejecutado el martes por seis homicidios y 12 violaciones de mujeres, de las cuales la más joven tenía 12 años, anunció la Corte Suprema Popular de China.
El horror de los crímenes
Zhao Zhihong, de 47 años, había sido condenado a muerte en 2015 en Mongolia Interior (norte de China). Los crímenes tuvieron lugar en esta región entre 1996 y 2005, fecha de su detención.
En la mayoría de los casos, mató a sus víctimas estrangulándolas con sus manos o en un caso con un cable telefónico. A una de ellas la destripó desde el cuello hasta el bajo vientre.
"La naturaleza de los crímenes era particularmente atroz", subrayó la Corte Suprema Popular, la más alta jurisdicción del país, encargada de validar o rechazar las condenas a muerte.
Matar por alegría
Zhao Zhihong era llamado el "asesinode la sonrisa" debido al testimonio de víctimas que describían a un hombre con una expresión alegre cuando cometía sus crímenes.
Durante su proceso en 2015, fue condenado por la muerte en 1996 de una obrera en los baños de una fábrica en Hohhot, capital de Mongolia Interior.
Un hombre inocente ejecutado erróneamente
Este veredicto se produjo después de la absolución póstuma de un adolescente que fue condenado erróneamente por este crimen 19 años antes. Tras 48 horas de interrogatorio, el joven de 18 años de etnia mongola había "confesado" el homicidio y fue ejecutado dos meses después.
El joven de 18 años llamado Huugjilt fue juzgado y sentenciado por violar a una mujer en 1996 y por la muerte por asfixia de otra dama en el baño de una fábrica textil en Hohhot, la capital de Mongolia Interior.
Huugjilt, acompañado de un amigo, escucharon gritos provenientes de un lugar. Al acercarse a averiguar qué sucedía encontraron un cadáver y huyeron del sitio.
Su compañero le aconsejó que se fuera pero este se negó y prefirió denunciar el hecho. Sin embargo, las autoridades tomaron al denunciante como sospechoso. Posteriormente, la policía en China culpó al joven con la pena de muerte.
Después de realizarse un juicio donde no se presentaron pruebas concluyentes, el tribunal le encontró culpable.
Sus familiares denunciaron la injusticia cometida contra Huugjilt ante diferentes instancias.
El adolescente fue exonerado de manera póstuma en 2014 después de que sus familiares lucharan durante años para demostrar su inocencia.
Luego en 2016, las autoridades en China castigaron a 27 funcionarios por la condena injusta y la ejecución deHuugjilt.
El 31 de diciembre de 2015, el Tribunal Popular Superior deMongolia Interior dictaminó que la madre de Huugjilt, Shang Aiyun, y el padre Li Sanren recibirían alrededor de dos millones de yuanes en compensación por la ejecución ilícita de su hijo.
El pasado 30 de julio, autoridades en China informaron que por los crímenes por los cuales sentenciaron injustamente a Huugjilt, fue ejecutado Zhao Zhihong, el verdadero ‘asesino sonriente’.
Según organizaciones de defensa de derechos humanos, el gigante asiático es el país que más ejecuciones realiza cada año. Pero su cifra es un secreto de Estado.
