Pasar al contenido principal
x

Vuelven a ser "Bellas de Noche"

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

MONTERREY, Nuevo León.- La vida nocturna de México la encabezaron ellas: las vedettes, las reinas del burlesque y símbolos eróticos de los caballeros que soñaron alguna vez con sus encantos.


Ellas, que con sus tops de lentejuelas, penachos de plumas de colores, batas transparentes, tacones de 25 centímetros en colores brillantes -las que siguen en cartelera gracias al documental Bellas de Noche- eran las dueñas y señoras del destape.


En este retrato fílmico, María José Cuevas muestra pasado y presente de cinco mujeres icónicas de los 70 y 80.


Olga Breeskin, Lyn May, Rossy Mendoza, Wanda Seux y la Princesa Yamal, cada una a su manera, cuenta su historia cargada de anécdotas divertidas... y emotivas.


Pero ¿por qué brilló cada una en su momento?


"Todos queremos ver a Olga"


Olga Breeskin es quizás la más representativa de las vedettes, por haber cantado, bailado, actuado... y hasta tocado el violín con maestría y haber conducido programas (Esta Noche es... Olga).


Luego de encabezar cintas (Nora la Rebelde, Qué Bravas Son las Solteras) y aparecer en telenovelas (Al Final del Arco Iris, Rina, Tú y Yo), la actriz cuenta cómo le fue por andar metida en cuestiones de drogas y sexo.


Olga, la renacida, la cristiana, la evangelizadora, habla de un pasado que ya no existe y que sólo le dejó tristeza, aunque aclara que ya es feliz con Jesucristo. Aún así sigue siendo recordada como la número uno de los escenarios nocturnos.


La que no se cansa de seguir


Lyn May es, sin duda, la vedette más exótica que sobrevivió a la caída de los centros nocturnos o cabarets, como se se les conocía a sus centros de trabajo y hoy burdamente llamados "tables".


La acapulqueña fue famosa por sus desnudos, sus actuaciones atrevidas que datan desde los 70 (Tivoli), aunque luego encabezó comedias picarescas de todo tipo: Burlesque, Las Perfumadas, Perro Callejero, Las Braceras y muchas más.


Ahora se mantiene bailando en donde tenga que bailar y le ofrezcan un buen sueldo, sigue haciendo giras y mantiene una envidiable figura para sus más de 65 años.


La cinturita más breve


Rossy Mendoza fue el sueño de muchos hombres. Recorrió todo México y en todos los sitios era conocida por su cintura minúscula.


A Monterrey vino al legendario Blanquita, al igual que dominó las mejores pistas de la Ciudad de México, en donde las vedettes de moda realizaban temporadas.


La mujer mostró sus encantos en cine (Qué Buena Está mi Ahijada, El Sexo de los Pobres, El Ratero de la Vecindad), mientras Alfonso Zayas se regodeaba en sus prominentes curvas.


Cantó en palenques, se presentó en programas nocturnos (Variedades de Medianoche) y a la fecha -cerca de 66 años-, conserva una figura espectacular que muestra sin pudor en el documental.


La rubia argentina


Wanda Seux vivió una época de esplendor, cuando tenía actuaciones en TV y llegó a estar en cintas como Buenas.. y Con Movidas, Escuela de Placer, El Macho Biónico, La Golfa del Barrio, entre otras.


Esta rubia es de los casos más sonados, pues ha contado en los medios sus enfermedades, carencias, alegrías y todo lo que ha dado por sus perros. Sí, tiene con ella más de una docena de mascotas que son su adoración.


Aunque sus éxitos quedaron muy atrás, aún es recordada como un símbolo sexual de los 80.


Caída en desgracia


La Princesa Yamal tuvo su época de auge. Fue otra argentina que conquistó las marquesinas y brilló con fuerza hasta 1989... año en el que fue relacionada con el robo de joyas arqueológicas y por lo que fue a la cárcel más de dos años.


Ella clamó inocencia, y dijo que eso acabó con su carrera, pero antes tuvo un período de brillantez, siendo una de las más deseadas de los hombres, y hasta alcanzó a pasar por el cine gracias a las cintas Las Nenas del Amor, Macho que Ladra no Muerde, A Garrote Limpio y Los Plomeros y las Ficheras. Amén de los escenarios nocturnos mexicanos.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.