CIUDAD DE MÉXICO.- El talento del actor, comediante, escritor y productor Simon Pegg es tan abundante que ya rebasó con creces el tamaño de su país natal, Inglaterra. Por eso, ahora va tras la conquista de Hollywood.
Curiosamente, nunca lo ha hecho solo. En la isla, Pegg, de 51 años, tuvo como aliado al director Edgar Wright, con quien escribió La Trilogía de los Tres Sabores de Cornetto, compuesta por Shaun of the Dead (2004), Hot Fuzz (2007) y The World's End (2013).
Estos proyectos generaron un culto hacia su figura, entre cuyos devotos está J.J. Abrams. El realizador lo invitó a participar en Misión Imposible III (2006), y a partir de allí, inició una alianza que parece no tener fin.
Apasionados ambos de la ciencia ficción, han colaborado desde el reinicio de la franquicia Star Trek que empezó en 2009.
Al inicio, Pegg sólo hacía el papel de "Scotty" a bordo de la nave U.S.S. Enterprise, pero esta vez, el inglés formó parte del equipo de escritores de Star Trek: Más Allá, la nueva entrega de la saga interplanetaria a estrenarse en México el 2 de septiembre.
Todo parece ser que ha surgido una alianza icónica.
"Me siento muy afortunada de que J.J. se haya fijado en mí, desde un principio. Él me llamó porque vio Shaun of the Dead y me pidió unirme a Misión...
"Ahora, nos hemos convertido en amigos. Es una persona generosa y brillante. Es demasiado astuto y siempre quieres estar cerca de él, poder estar con él fue un regalo", detalló.
Básicamente, su vida laboral es el mejor ejemplo de cómo el talento es universal; y de igual forma, de cómo Gran Bretaña puede internacionalizarse.
Por eso, lamentó terriblemente la salida del imperio británico de la Unión Europea.
"Siento que esta entrega de Star Trek es el mejor ejemplo del poder que ejerce trabajar en equipo, de cómo es importante mantenernos como grupo, en lugar de actuar como individuos separados.
"La Unión Europea no es el sistema perfecto, pero valía la pena formar parte de algo que podría ser. No sé si tendremos el mismo resultado", reflexionó.
Pegg ha brillado a la hora de trabajar con ideas propias y originales. Sin embargo, involucrarse en una historia más que probada como Star Trek significó para él volver a su niñez.
"Pudimos utilizar muchas situaciones de personajes existentes en planetas ya utilizados. Fue como utilizar una caja de juguetes dispuestos para ti. Fue genial recibir las llaves del reino", apuntó.
Éxito escrito en las estrellas
